
El miércoles 17 de mayo de 2023 —hace un año exacto— Ecuador amaneció con la noticia de que el expresidente Guillermo Lasso había decretado “muerte cruzada”. Analistas señalan que, desde el hecho, los cambios fueron más políticos que económicos.
Análisis
En el primer quimestre de 2023, la Asamblea Nacional inició un juicio político contra el exmandatario; sin embargo, horas antes de que los legisladores voten por la destitución, decidió censurar al Parlamento y llamar a elecciones anticipadas. Un año después, Ecuador no ha cambiado radicalmente, aunque su clase política sí.
El economista Leonardo Izquierdo Montoya señaló que la “muerte cruzada” tuvo un objetivo claro en aquel momento: tratar de dar salida a la crisis política, porque el expresidente Guillermo Lasso estaba en un momento muy complicado de gobernabilidad e incluso la Asamblea deseaba destituirlo.
“Ha pasado un año de la acción y lo que ha existido más es un impacto político que económico, no hay ganadores ni perdedores; sin embargo, en el aspecto político han salido nuevas caras a la lid electoral y se notó en los comicios para elegir al presidente del Ecuador, tal como fue el caso de Daniel Noboa, quien pasó de ser un asambleísta, sin mayor renombre, a ser el mandatario”, dijo.
De igual manera, se han asentado algunos grupos políticos, por ejemplo, Construye, ADN y otros que volvieron a ganar algo de popularidad, como el Partido Social Cristiano; también, otras organizaciones desaparecieron.
“Ya cambios profundos de la realidad económica no se avizoran, las novedades son más políticas, aunque, de alguna forma, la actual Asamblea sí ha tenido mejores resultados que la anterior, por ejemplo, el incremento de valor agregado al 15%, entre otras leyes que han aprobado”, acotó.
El analista político Carlos Chalaco Armijos, por su lado, añadió que el tiempo y las investigaciones de Fiscalía han demostrado que el expresidente Guillermo Lasso no tuvo argumentos para decretar “muerte cruzada”, lo que realmente procedía era la destitución.
Nada ha mejorado, todo sigue igual, afirmó, aunque —en algo— el tema de la inseguridad se contrarrestó; por otra parte, cada vez hay más endeudamiento, una economía básicamente estancada.
“La ‘muerte cruzada’ sirvió mucho para justificar posibles actos de autoridades anteriores con la delincuencia y no en apoyar a los ciudadanos, quienes son los más afectados”, enfatizó. (I)
