La verdad como insignia

La verdad es la verdad

y no admite miramientos,

la mentira a cuatro vientos

tiene rostro de maldad.

Nadie puede condenarte

si contrastas la noticia

y la brindas sin malicia

sin afán de congraciarte.

La verdad por sobre todo

sin tratar de confundirnos

pretextando redimirnos

con epítetos y lodo.

No señor, no exageremos

y digamos la verdad,

pues lo exige la ciudad

con el fin de que confiemos.

La verdad no tiene caras,

es tangible y absoluta,

es tan simple, es una ruta

como noche en luna clara.

Si cambiamos la noticia

al arbitrio y gusto nuestro

se levantan los ancestros

saturados de estulticia.

La verdad es mi derecho

y el de todos los viandantes,

es la fuerza descollante

de los hombres pelo en pecho.

No se asuste compañero

ni se altere de adredito

y si es que abre su piquito

diga eventos verdaderos.

La verdad es la verdad

y no admite miramientos,

la mentira a cuatro vientos

tiene rostro de maldad.

Nadie puede condenarte

si contrastas la noticia

y la brindas sin malicia

sin afán de congraciarte.