Oleada de inseguridad: médicos reclaman protección en los pueblos rurales

Atención de los profesionales en las áreas rurales.

La Federación Médica Ecuatoriana (FME) insta al Gobierno Nacional revisar la obligatoriedad del año rural debido a la ola de inseguridad que afecta a este gremio. En la provincia de Loja, no existen denuncias de extorsiones o amenazas a los profesionales; sin embargo, solicitan ser protegidos en los pueblos distantes.

Situación

El año rural es el tiempo de servicio que prestan los médicos en zonas alejadas, como requisito previo para su habilitación de ejercer formalmente la profesión de la salud, en el territorio ecuatoriano.

En este contexto, la mayoría de los profesionales de la salud apoya a Wilson Tenorio, presidente de la Federación, quien solicita la revisión del año rural, requisito que está estipulado en la Constitución. “No deseamos ser una cifra más de los profesionales que han fallecido a manos de la delincuencia, porque ahora ya no son solo ‘vacunas’, también son secuestros, asesinatos. No queremos que las batas blancas se manchen de rojo, no queremos que los más desprotegidos se queden sin la debida atención”, afirmó.

Frente a ello, el Colegio de Médicos de Loja expresa su apoyo a la propuesta, ya que los médicos en las áreas rurales enfrentan una falta de seguridad en los dispensarios, escasez de equipos, personal y medicamentos, lo cual agrava su exposición a la violencia.

Ellos (doctores) lo único que solicitan es “garantías para ejercer la labor y cumplir el juramento que hicieron a la ciudadanía: velar por su salud”.

Estudiantes

Según el Ministerio de Salud Pública, en la Zona 7 existe alrededor de 1.294 médicos rurales, de los cuales más del 20% corresponden a la provincia de Loja.

El estudiante de la carrera de Medicina de la Universidad Nacional de Loja (UNL), Álvaro González, está de acuerdo con que se examine el año rural; “nuestra provincia todavía es un sitio tranquilo, pero hay sectores que por su naturaleza pueden ser conflictivos y allí deberían analizar el tema”, por ejemplo, pueblos que limitan con la provincia de El Oro: Chaguarpamba, Puyango o el límite con el Perú: Macará, Calvas, Zapotillo, Espíndola. “Habrá inconvenientes con la atención de salud, pero es necesario para precautelar la integridad de los profesionales”, puntualizó.    

En contraste, Emma Criollo, también estudiante de Medicina, dijo no estar de acuerdo en que se quite el año rural, más bien insta a las autoridades a darles mayor protección en sus lugares de trabajo. “Nuestra presencia es necesaria en las partes alejadas de la región, donde hay mayor insolvencia en el ámbito de la salud y muchos usuarios no pueden salir a los centros o subcentros en busca de atención médica”, acotó. (I)