
En el mundo de los cítricos aparece la lima, una fruta que se caracteriza por ser exótica, fuertemente aromática y con sabor entre ácido y dulce. Consumirla en la dieta diaria ayuda a prevenir gripes y otras enfermedades estacionarias, según especialista.
Circunstancias
La planta de lima crece en cualquier suelo, sea húmedo o seco, porque no necesita mucha agua. Llega a medir máximo unos 4 metros de alto y a los 2 años empieza a dar los primeros frutos.
El producto, muy aromático en comparación con otros cítricos, tiene la ventaja de no tener semillas o, si las tiene, son muy pocas y su jugo puede llegar a rendir el doble del limón, así también, su tamaño es menor al de una naranja.
Consumo
La lima puede emplearse de diferentes formas, uno de estos en la gastronomía, como aderezo de sopas, ensaladas, salsas, carnes y mariscos; así como para la preparación de dulces, tartas y tés; o en su forma de aceite, que se emplea como saborizante, fragancia para productos de limpieza o repelente de insectos.
Mientras que, en el ámbito de la salud, según Margarita Namicela, especialista en Nutrición, la fruta posee vitamina C, potasio, ácido cítrico, fibra y una alta cantidad de agua, lo que la hace ideal para:
- Normalizar el exceso de ácido clorhídrico en el estómago y evitar la formación de úlceras.
- Fortalecer el sistema inmunológico para evitar resfriados.
- Ayudar a la formación de colágeno, huesos, dientes y glóbulos rojos.
- Facilitar la absorción del hierro obtenido de los alimentos.
- Regular el azúcar de la sangre
Añadió que, como la mayoría de los cítricos y cualquier alimento alto en vitamina C, la lima fortalece el sistema inmunológico y evita enfermedades respiratorias como la gripe común; por ello, recomienda que sea consumida 2 a 4 veces a la semana.
“Es primordial consumir frutas y lo recomendable es que la lima sea incluida, porque a más de poseer nutrientes, ayuda a refrescar —por su alta cantidad de agua—”, dijo.
Venta
En los mercados locales se las adquiere a precios módicos, por ejemplo, 6 o 8 por USD 1; pero en tiempo de cosecha el precio disminuye. (I)
