
Ser padre puede ser una tarea retadora para algunos, pero para otros es una de las experiencias más gratificantes, pues les da la oportunidad de criar a un ser desde cero, inculcándole buenos modales y valores. Tal es el caso de Juan Carlos Ramón Jaramillo, emprendedor y CEO de Kanta Munani, quien valora el tiempo en familia como un medio para educar a sus hijos, dejándoles un legado de principios y una sólida formación ética.
Crianza
Para Juan Carlos, el amor en la familia lo mueve todo. Sin embargo, enfatiza que la resiliencia y la responsabilidad son factores importantes para los padres, especialmente debido a que, entre los años 90 y 2000, muchos tuvieron que migrar y vivir lejos de sus familias. Este fue su caso, ya que creció con la ausencia de su padre y, ahora que es papá, se ha comprometido a no repetir las mismas conductas y a mejorar en varios aspectos.
En diálogo con Diario Crónica, comenta que, a pesar de haber tenido oportunidades de trabajar fuera de Loja, las ha rechazado para ser un apoyo constante para su esposa, desempeñarse de la mejor forma en su emprendimiento, y ser un padre presente en la vida de sus tres hijos, de 13, 10 y 4 años.
Para Juan, es esencial criar a los hijos con buenos valores desde el inicio, enseñándoles principios sólidos y a cumplir con sus obligaciones para que no dependan de terceros. Cree firmemente en que los niños deben ayudar en las tareas del hogar según su edad, comenzando con actividades simples como arreglar sus cuartos e ir motivándoles a asumir más responsabilidades a medida que crecen, pues considera que estas prácticas les ayudarán a ser responsables en todas las etapas de su vida.
Uno de los mayores desafíos en la crianza, según Juan, es la contaminación tecnológica de hoy en día. Señala que controlar lo que hacen los hijos en internet es complicado y, aunque sus hijos aún no han enfrentado problemas serios en este sentido, reconoce que la influencia negativa puede provenir de sus compañeros e incluso, cataloga a la información no verificada en internet como un enemigo externo. Además, relata que el tiempo es un factor que puede dificultar la presencia constante debido a las obligaciones laborales. Sin embargo, se esfuerza por asegurar que sus hijos sepan que siempre está allí para ellos cuando los necesiten.
A pesar de las dificultades que conlleva la paternidad en el mundo contemporáneo, Juan Carlos ha demostrado que es posible equilibrar la vida profesional y familiar con dedicación y amor. Además, destaca que su compromiso con la educación y el bienestar de sus hijos, basado en principios y la responsabilidad compartida, es un ejemplo inspirador de cómo un padre puede influir positivamente en el desarrollo integral de sus hijos. En su caso, cree con firmeza que el amor y los principios éticos son la base para un futuro prometedor.
Su historia subraya la importancia de la resiliencia y la responsabilidad en la paternidad, reafirmando que, aunque ser padre puede ser un reto, también puede ser una de las experiencias más maravillosas en la vida. (I)
