
En la urbe local, existen 5 paradas de buses de la ruta troncal, tanto al sur como al norte, que no son utilizadas y están destruyéndose. La ciudadanía señala que fueron recursos botados, pues no prestan ningún servicio.
Circunstancias
El Sistema Intermodal de Transporte Urbano (Situ), un modelo de transporte inaugurado el 18 de noviembre del 2015, colocó, en aquella época, paradas estratégicas en sitios de mayor afluencia de pasajeros, que comprendía las avenidas (ruta troncal).
En la actualidad, la mayoría son utilizadas a excepción de 5, las mismas que, desafortunadamente, presentan un deterioro visible. Su ubicación exacta es: una a un costado de la Clínica Hospital Julia Esther González Delgado, av. Manuel Agustín Aguirre, denominada “Matilde Hidalgo”; dos en la av. 8 de Diciembre, conocidas como La Cascarilla (a escasas cuadras del Zoológico); y, Los Chilalos, tras la Empresa Coca Cola.
Las infraestructuras, abandonadas por años a la intemperie y sin mantenimiento, han comenzado a destruirse de manera acelerada: los techos están en mal estado y, aparte de los grafitis en la parte posterior, la fachada se descolora y los fierros de la estructura se han oxidado, sin descartar que los vidrios están rotos.
Según el presidente del Consorcio de Transportistas Urbanos Ciudad de Loja, Edwin Patricio Chuncho Chamba, utilizan la mayoría de paradas que pertenecen al Municipio de Loja, al servicio de la ciudadanía; sin embargo, en el caso de la “Matilde Hidalgo”, dejó de utilizarse porque cambió la ruta del recorrido de las unidades.
“Antes subíamos por la Av. Manuel Agustín Aguirre, dejábamos en esta caseta a los usuarios, dábamos a vuelta al redondel, calle Gobernación de Mainas, e ingresábamos por la calle 18 de Noviembre —que era de doble vía— hasta la parada de transferencia de la av. Universitaria; pero cuando la calle (18 de Noviembre) fue trasformada a una sola vía, esta parada dejó de funcionar”, dijo.
Mientras que, en el caso de las infraestructuras de la av. 8 de diciembre tanto de subida como de bajada, “estas no estarían en competencias de la Municipalidad sino de la empresa que las construyó, según información proporcionada por la Unidad de Tránsito, y hasta que no haya un recibimiento formal, seguirán allí”, refirió.
En cuanto al resto, las utilizan a diario y para ello, cada año abonan alrededor de USD 40 mil para su mantenimiento, así como también para contratar personal de limpieza y los empleados que venden las recargas en las paradas.
Recursos
A la ciudadanía, en contraste, poco o nada le interesa de quien es la competencia, sino que fueron construidas con recursos de los lojanos y que ahora están abandonadas. Iván Prado, morador del barrio La Banda, afirmó que estas paradas están completamente estropeadas, “al mismo tiempo, gente de dudosa procedencia las utilizan como sitios para pernoctar o consumir sustancias prohibidas”, puntualizó.
Instó a las autoridades a recuperar estos espacios públicos y si no desean utilizarlas para el transporte urbano, más bien sean donadas o alquiladas para ciudadanos que deseen emprender. (I)
