Por Luis Carrión Mora
La visita de la alcaldesa de Portovelo, Yulia Aguilar, a la ciudad de Loja evocó numerosas escenas retrospectivas desde mi infancia hasta el presente. Hay muchas razones que conectan a las parroquias occidentales del cantón Paltas, como Chaguarpamba, Buena Vista y Santa Rufina, con Portovelo: el río Pindo separa estas localidades de las aguas amarillas que fluyen desde Portovelo, originando el Río Amarillo. Aguas abajo se une con el Yaguachí y el Umbalao desde Chaguarpamba, formando el extenso río Puyango, que marca el límite con la provincia de El Oro, hogar de Portovelo, Zaruma y Piñas. Históricamente, las ferias dominicales en Zaruma y Piñas seguían a las de Portovelo los sábados.
Las relaciones entre Chaguarpamba, Buena Vista, Santa Rufina y las ciudades de El Oro son fundamentales en ámbitos financieros, educativos y laborales. La minería atrajo a muchas familias, donde los hombres trabajaban con lámparas de carburo y taladros para extraer oro, mientras las mujeres desarrollaban diversas ocupaciones domésticas y en restaurantes. Con el tiempo, estas familias se establecieron en la región. Dada la distancia a Chaguarpamba, los habitantes del Rosario y áreas cercanas inscribían a sus hijos en escuelas de Portovelo o Zaruma, afectando incluso la política local al elegir representantes basándose en la cercanía de su residencia habitual.
En el ámbito educativo, muchas familias sacrificaron mucho para educar a sus hijos, optando por escuelas en Zaruma o Piñas, debido a la falta de opciones cercanas en Loja, que se encuentra a más de ciento treinta kilómetros. Zaruma albergaba una de las mejores escuelas de la provincia, la Escuela Don Bosco, administrada por la comunidad salesiana desde hace más de dos siglos, atrayendo a alumnos de Santa Rosa, Piñas, El Pasaje y Loja. Destacaron figuras como el inspector Franquini y el lojano Jorge Hugo Añazco, quien luego fue director del establecimiento.
Familias de Chaguarpamba, Buena Vista y otras áreas que pasaron por esta escuela y luego por el Colegio Nacional 26 de Noviembre incluyen a los Añazco Encalada, Carrión Mora, Valarezo Sigcho, los hermanos José y Vicente Jaramillo Carrión, la familia Pereira, muchos de los cuales se convirtieron en maestros. En el aspecto financiero, Portovelo absorbía la producción agrícola de estas parroquias a cambio de harina, medicinas, cerveza, útiles escolares, ropa, zapatos, herramientas, alimentos como sardinas, vajilla y otros enseres, materiales para la confección y máquinas de coser.
La presencia de una alcaldesa mujer en la ciudad de Loja representa un hito significativo que va más allá del simbolismo, fortaleciendo sectores clave como la agricultura y la producción local. En una región donde productos como el café, maní, arroz y panela han sido históricamente valorados por su calidad, su liderazgo puede impulsar estrategias innovadoras para mejorar la competitividad y la sostenibilidad de estos sectores.
Históricamente, Loja ha sido reconocida por su rica producción agrícola, como lo evidencia el comercio activo de café hacia lugares como Portovelo durante los meses de junio, julio y agosto. Este flujo comercial no solo era crucial para la economía local, sino que también simbolizaba la conexión entre comunidades y la importancia de las rutas comerciales establecidas.
En tiempos recientes, la alcaldesa ha desempeñado un papel fundamental al fortalecer estos lazos históricos y alentar nuevas oportunidades de desarrollo. Su visita a Chaguarpamba y otras regiones productivas demuestra un compromiso con el tejido social y económico de Loja, abriendo puertas para colaboraciones que pueden revitalizar la economía local.
Al solicitar su presencia en la cabecera cantonal, se está iniciando un capítulo prometedor entre Loja y Portovelo, basado en un modelo de trabajo conjunto y progreso compartido. Este enfoque no solo honra la historia y tradiciones de ambas comunidades, sino que también sienta las bases para un futuro donde el liderazgo femenino continúe impulsando el crecimiento equitativo y sostenible de la región.
La alcaldesa no solo representa un cambio en la administración local, sino también una fuerza impulsora para la innovación y el desarrollo económico en sectores vitales como la agricultura y la producción. Su compromiso con comunidades como Chaguarpamba y Portovelo promete construir un futuro más próspero y conectado para todos los habitantes de Loja y sus alrededores.
