El jueves 27 de junio de 2024, dos trabajadores del Oleoducto de Crudos Pesados (OCP) Ecuador murieron durante la construcción de una variante provisional para el transporte de petróleo en la parroquia Gonzalo Díaz de Pineda, cantón El Chaco, Napo. La empresa confirmó el suceso al día siguiente, explicando que un desastre
OCP expresó su consternación y dolor por el lamentable acontecimiento y prometió seguir informando a través de sus canales oficiales. La erosión regresiva del río Coca se aceleró desde el 16 de junio, llevando a la paralización de las operaciones de OCP el 17 de junio debido a los daños en su infraestructura. Las tuberías, cruciales para el transporte de crudo pesado desde el Bloque 43 ITT en Orellana, quedaron expuestas y en riesgo de colapso tras varios deslizamientos de tierra. Para retomar operaciones, la empresa comenzó a construir una variante provisional cerca de la tubería paralizada. Sin embargo, otro gran deslizamiento el 27 de junio resultó en la muerte de los dos trabajadores. Desde el 16 de junio, la zona ha experimentado una serie de deslizamientos de tierra, dejando al menos dos víctimas mortales, dos desaparecidos y numerosos daños a la infraestructura local.

