Nombre: Juan Carlos Chuncho M.
Correo: jc.consultinge@gmail.com
Brevemente reflexiones sobre distintas corrientes educativas: constructivismo, conductismo, existencialismo y humanismo y sus aplicaciones en el sistema educativo del Ecuador.
En el constructivismo se enfatiza el papel del docente como facilitador del aprendizaje. Su tarea consiste en crear un ambiente propicio donde el estudiante pueda construir su propio conocimiento a través de la interacción y la reflexión, promoviendo así la autonomía en el aprendizaje de los estudiantes.
Por otro lado, el conductismo se caracteriza por considerar al docente como la principal fuente de conocimiento para el estudiante. En esta corriente el aprendizaje se basa en la transmisión de información del docente. En este enfoque, el aprendizaje se centra en la recepción de información por parte del estudiante.
En el existencialismo, el docente transmite conocimiento a los estudiantes con un énfasis centrado en la exploración del sentido de sus vidas, asistiéndolos en la búsqueda de su propósito y fomentando su autenticidad. Finalmente, desde una visión humanista, el docente promueve el desarrollo de valores éticos y morales, creando un ambiente inclusivo y respetuoso que facilita el crecimiento personal y el autoconocimiento.
Estas distintas corrientes educativas plantean varias preguntas que podrían ser importantes: ¿Cuál es la mejor corriente? ¿Qué corriente se está implementando en el Ecuador o en Latinoamérica? ¿Qué corriente se debería rescatar? Las respuestas a estas preguntas no son triviales y se podría establecer ciertas relaciones con la Constitución del Ecuador, en lo relativo a la educación.
La Constitución del Ecuador proporciona un marco general para la educación, pero no delimita específicamente el enfoque pedagógico de enseñanza. Sin embargo, establece principios y objetivos que influyen en la orientación pedagógica del sistema educativo nacional y en la formulación de políticas educativas, incluidas las pedagógicas. En su Art. 26 señala el derecho a la educación a lo largo de su vida y establece que es un deber ineludible del Estado. Este mandato prioriza la educación como un área prioritaria de la política pública y de la inversión estatal, resaltando su importancia como derecho fundamental. En consecuencia, este artículo impulsa enfoques pedagógicos orientados hacia la equidad y la inclusión.
Por otro lado, el Art.27 enfatiza el desarrollo de competencias y capacidades para la creación y el trabajo. Este precepto es esencial al centrarse en el ser humano, garantizando su desarrollo integral y fomentando el pensamiento crítico, la participación y el desarrollo de competencias. Asimismo, el Art.343 se enfoca en el desarrollo de las capacidades y potenciales individuales y colectivas de la población, promoviendo pedagogías que fomenten la colaboración, la innovación y la utilización de diversos saberes y técnicas.
El sistema educativo ecuatoriano ha experimentado diversas reformas a lo largo de los años y, en la actualidad, se orienta hacia enfoques constructivistas. No obstante, todavía predominan elementos de otros enfoques, como el conductismo, especialmente en los niveles de educación primaria, secundaria e incluso superior. La enseñanza directa, la repetición y la memorización, así como las pruebas estandarizadas para evaluar el rendimiento siguen siendo prácticas comunes.
Desde mi perspectiva, considero que el Estado, a través del Ministerio de Educación y con la aplicación de la Ley Orgánica de Educación Intercultural, debe desarrollar principios, objetivos y disposiciones que promuevan un sistema educativo basado en una perspectiva constructivista, que implícitamente se menciona el Art. 27 de la Constitución, que posibilitará la instrucción académica y educación para la vida. Esto implica superar las limitaciones de recursos económicos, infraestructura física y tecnológicas y capacitación de docentes.
Los pueblos surgirán en los aspectos sociales, económicos, políticos y culturales si la educación es prioridad, en todos los niveles. Es fundamental que el estado ecuatoriano asuma esta responsabilidad para evitar que el pueblo sea fácilmente manipulado por poderes, especialmente económicos, como sucede en la actualidad.
