
La rana de cristal Centrolene kutuku fue descubierta en las recónditas montañas de la Cordillera del Kutukú, al suroriente del Ecuador, por investigadores de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador, Universidad San Francisco de Quito (USFQ) e Instituto Nacional de Biodiversidad (INABIO).
Las ranas de cristal son hermosos anfibios que se caracterizan por su dorso verde que contrasta con su vientre que es transparente y permite, en algunas especies, ver sus órganos internos. Pese a que estas ranas tienen una diversidad muy alta en las montañas de Ecuador, nunca antes se habían encontrado en la Cordillera del Kutukú. Según los análisis moleculares, la nueva especie se originó hace más de 2 millones de años, hacia finales del período geológico conocido como Pleistoceno.
La nueva especie se puede reconocer por su brillante color verde con puntos verdes claros, la piel con verrugas abundantes pero pequeñas, y su pequeño tamaño corporal, llegando a medir hasta 22 milímetros. Al igual que otras ranas de cristal, los machos poseen espinas óseas en los brazos, que usan para defender su territorio.
La Cordillera de Kutukú se ubica al suroriente del Ecuador y es un macizo montañoso subandino antiguo, que se formó millones de años antes que la Cordillera de los Andes. La Ranita de Cristal del Kutukú habita en los bosques montanos a lo largo de las mesetas de arenisca, en zonas cubiertas de musgos. (I)
