La Policía detuvo a dos sospechosos relacionados con la desaparición y muerte de los cuatro jóvenes. Los cuerpos, encontrados en estado de descomposición en un terreno baldío en Curia, pertenecen a María José Quinteros Pérez, Kiarine Valeska Peña Catagua, Israel Roberto Paredes Reyes y Kevin Antonio Mero O’brien, quienes desaparecieron el 3 de agosto en Puerto López, Manabí.
La identificación fue posible gracias a un tatuaje y un pantalón. La Policía había arrestado inicialmente a un hombre en Naranjal, Guayas, con antecedentes por secuestro. Tras el hallazgo, se capturaron dos sospechosos más, quienes conducían la camioneta blanca en la que los jóvenes fueron vistos por última vez.
La Fiscalía General del Estado ordenó el levantamiento de los cuerpos y la recolección de evidencias en Curia, así como las autopsias correspondientes para determinar la causa de muerte.

