
La inseguridad golpea al transporte interprovincial e intracantonal y el programa “Transporte Seguro” sigue suspendido; ahora, transportistas solicitan su reactivación para frenar tanto la siniestralidad como los actos delictivos.
Circunstancias
En el 2013, el Gobierno puso en marcha el proyecto “Transporte Seguro”, que tenía como finalidad reducir el índice de siniestralidad en las vías y mejorar la seguridad de pasajeros y transportistas. Para ello, la Agencia Nacional de Tránsito instaló (en cada vehículo de transporte público y comercial) un kit de seguridad que incluía: 2 cámaras de video con capacidad de grabación infrarroja, sensores de apertura y cierre de puertas en el caso de los buses, y 1 un equipo de reserva de energía de los componentes.
El sistema funcionaba de modo que, ante un caso de emergencia, el conductor o pasajero accionaba el botón de pánico y emitía una alerta al despachador en la sala de monitoreo en el ECU-911, entidad encargada de gestionar las acciones para atender el requerimiento.
Polibio Vélez Cabera, presidente de la Cooperativa de Transportes Loja, explicó que cuando llegó el presidente Guillermo Lasso desapareció el programa y solo quedó una oficina en la Agencia Nacional de Tránsito (ANT) en Quito; además, suspendieron —con una resolución— como requisito para matricular a los buses, el certificado de que las cámaras estén habilitadas.
“Debido a la inseguridad que en los últimos tiempos nos ha golpeado, algunas empresas mantienen vigente este sistema, la Cooperativa Loja es una de estas, las cámaras están en perfecto funcionamiento, con las cuales nos mantenemos en constante vigilancia por personal de la empresa. Nos han servido para detectar los asaltos en los buses u otros inconvenientes con las unidades”, dijo.
Asimismo, en los tramos más conflictivos, especialmente de la Costa Machala-Ponce Enríquez y Los Ríos, cuentan con tienen seguridad privada.
Activación
El presidente acotó que uno de los pedidos de la Federación Nacional de Cooperativas de Transporte Público Interprovincial de Pasajeros (Fenacotip) a la ANT, es que vuelva a activarse este programa con dispositivos de última generación; más ahora que los actos delictivos de han intensificado en las vías del país.
Con ese mismo criterio concuerda, Sergio Palacio, transportista y propietario de un bus interprovincial Viajeros, quien refirió que sería una excelente ayuda al momento en que se suscite un asalto, siniestro u otros problemas en las vías.
“Creo que esta sería una de las opciones, seguido de los constantes operativos de las vías. También, para implementar el programa nuevamente se debería abrir oficinas en las provincias, para evitar trasladarse a Quito por un documento”, añadió.
Diario Crónica solicitó a las autoridades de la ANT y ECU-911 su versión sobre la suspensión y posible reincorporación del programa, pero, al cierre de esta edición, no se obtuvo respuesta. (I)
