La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha declarado la viruela del mono (mpox) como una emergencia internacional de salud pública, el nivel más alto de alerta sanitaria. El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, hizo el anuncio tras la recomendación de un comité de expertos que determinó que la situación cumplía con los criterios para una emergencia global.
«Esta es una situación que debe preocuparnos a todos», señaló Tedros en una rueda de prensa, destacando la creciente amenaza del virus, particularmente en África. La epidemia actual, originada en la República Democrática del Congo, presenta una variante del virus conocida como clado Ib, que es más contagiosa y peligrosa que cepas anteriores, con una tasa de mortalidad del 3,6%.
El aumento significativo de casos, con un incremento del 160% en 2024 respecto al año anterior, ha llevado a la Unión Africana a declarar también su propia alerta máxima. Desde enero de 2022, se han registrado más de 38.000 casos en 16 países africanos, con más de 1.400 muertes.
El mpox, transmitido por contacto cercano, provoca erupciones cutáneas generalizadas y puede ser mortal en algunas de sus variantes. La declaración de emergencia permitirá a la OMS movilizar recursos para combatir la propagación del virus, aunque las autoridades advierten que la respuesta global requerirá importantes esfuerzos en diagnóstico, tratamiento y vacunación.
«Esto no será fácil», advirtió Tedros, subrayando la complejidad de enfrentar epidemias con diferentes variantes del virus y modos de transmisión.

