POR RUY FERNANDO HIDALGO MONTAÑO
Han sido confirmadas 17 candidaturas a la primera magistratura del país lo que ha complicado más el panorama político del Ecuador, porque ponen al elector frente a un verdadero laberinto de opciones, lo hacen ante un pueblo que bordea la completa ignorancia política e ideológica, un pueblo que vota en la urnas impulsado por simpatías personales, o motivado por dadivas que aplican durante la campaña, por promesas que no están acordes a la realidad nacional, que solo generan confusión en una ciudadanía decepcionada de la clase política, que ha demostrado su total ineptitud, para resolver los más acuciantes problemas de la patria.
Los recientes gobiernos le han fallado a la masa que los llevó al poder, no ha importado su tendencia ya hemos probado gobiernos de izquierda y de derecha y ambas nos han defraudado, solo cambió la forma, pero no el fondo. Los de izquierda, nos vendieron la fantasía de hacer grandes obras, que después nos enteramos que habían sido ejecutadas con sobre precio y negociadas con prebendas de grandes empresas internacionales a gente del régimen para que se les otorgue millonarios contratos, diezmando el erario nacional favoreciendo solo a sus adláteres de ocasión y perjudicando a pequeños proveedores de materiales para esos elefantes blancos en gran mayoría, a quienes no se les canceló la deuda hasta el momento. Luego vinieron gobiernos de derecha que igual ofrecieron demasiado y ejecutaron poco o nada, solo por citar un ejemplo, en lo relacionado a seguridad los gobiernos de Lazo y Noboa ambos de derecha pese a sus ofertas no han logrado reducir de forma significativa los altos índices de inseguridad que se mantienen hasta el momento y que ha ocasionado la pérdida de valiosas vidas, ni hablar de los impuestos que prometieron no tocar y apenas fueron poder los subieron en varios rubros.
Concretando, el pueblo se encuentra en una encrucijada frente a los comicios de febrero de 2025 porque temen que les vuelvan a engañar y a festinarse los recursos del país entre ellos y sus aliados internacionales, organismos financieros que a control remoto dictaminan las políticas económicas que debemos seguir, a cambio de préstamos que incrementan nuestra impagable deuda externa, aparte les dan luz verde para explotar y llevarse nuestros recursos naturales, sin que ni un centavo se reinvierta en vías, salud, vivienda ni en ninguna mejora de las paupérrimas condiciones de vida de las comunidades donde yace la riqueza.
Dios quiera que esta vez sí encontremos la salida al laberinto que se abre cada cuatro años ante nosotros y que por lo general tiene improvisados, faranduleros, vanidosos, ojalá elijamos al binomio correcto por bien de la nación, poco importa la tendencia
