Diego Lara León
¿Cuál es mejor líder? ¿El que transforma los resultados de una empresa con nuevos colaboradores o el que genera mejores resultados sin cambiar al talento humano?
Esa pregunta la hago siempre a mis alumnos en la primera clase de Gerencia Estratégica y la gran mayoría dice a “voz en cuello”: “es mejor líder quien cambia a la empresa con los mismos colaboradores”.
La segunda pregunta que les hago inmediatamente es la siguiente: si ustedes tienen hijos en edad escolar y un día llega su guagua con la libreta de calificaciones y encuentra un 10 en literatura y un 5 en matemáticas. ¿Profesor particular de qué le consiguen al niño?
Otra vez la mayoría dice en voz alta: “profesor de matemáticas”, puesto que es la materia en la que está más débil.
Todos esperan mi reacción favorable. No esperan esta respuesta: “terrible error, eso es justamente lo que no hay que hacer”.
Desde pequeños nos han enseñado a desarrollar nuestras debilidades. Yo, por ejemplo, soy un pésimo dibujante y un horroroso bailarín, pero las matemáticas y la literatura me son muy cercanas. Siempre me dijeron que haga cursos para ya no dibujar garabatos y dejar de bailar como si tuviera dos pies izquierdos. Eso se llama desarrollar las debilidades, que ojo, está bien, pero eso solo nos permite generar un crecimiento aritmético.
Aquel niño que sacó 10 en literatura y 5 en matemáticas, no necesita un profesor de matemáticas. Necesita “a gritos” un profesor de Literatura, para potenciar su talento, si hacemos eso, seguro le cambiaríamos la vida, y a lo mejor estamos empezando a cultivar un genio de las letras y un próximo premio nobel.
Los talentos son geométricos y las debilidades son aritméticas.
Entonces y dando respuesta a la primera pregunta que puse en este editorial: el buen líder es el que consigue resultados diferentes y crecientes, con los mismos colaboradores; y, para lograr ello debe descubrir y potenciar los talentos con mas fuerza que las debilidades.
Vuelvo a recalcar que, si desarrollamos el talento, crecemos geométricamente, si solo trabajamos las debilidades, crecemos aritméticamente.
¿Cómo están ustedes gestionando su actividad laboral: aritmética o geométricamente?
@dflara
