El exvicepresidente Jorge Glas, detenido en la embajada mexicana en Quito y actualmente recluido en la cárcel de máxima seguridad La Roca, ha interpuesto al menos dos recursos de habeas corpus para obtener su libertad. El pasado 23 de agosto, Glas intentó nuevamente conseguir su liberación, argumentando que su salud es frágil y que su vida corre peligro en prisión.
La audiencia, inicialmente programada para el 20 de agosto, fue pospuesta debido a la excusa de sus abogados, quienes alegaron estar enfermos. Glas, quien enfrenta acusaciones de corrupción, afirmó que las atenciones médicas que ha recibido en prisión son superficiales y que La Roca carece de especialistas.
El exvicepresidente también acusó al gobierno de Daniel Noboa de haber dado una orden política para mantenerlo encarcelado. México, por su parte, solicitó un salvoconducto para trasladar a Glas a un tercer país, alegando su crítico estado de salud, lo que provocó la ruptura de relaciones diplomáticas entre ambos países en abril.
En abril de 2024, Glas fue hospitalizado tras un intento de suicidio, en el que ingirió 60 pastillas. El político correísta expresó frustración por haber sobrevivido, afirmando que «ya debería estar muerto». Se espera que la Corte Provincial de Justicia del Guayas emita una decisión sobre su habeas corpus en los próximos días.
