Pedro Restrepo, padre de los hermanos desaparecidos Santiago y Andrés Restrepo, enfrenta ahora una nueva batalla: la de poder «morir en casa». Tras dos años hospitalizado por insuficiencia respiratoria crónica y parálisis total del cuerpo, su hija María Fernanda Restrepo ha solicitado públicamente que se le permita llevar a su padre a casa para recibir cuidados paliativos y tener un «final digno».
María Fernanda, quien ha estado al lado de su padre durante todo este tiempo, expresó su deseo en un mensaje en la plataforma X, destacando que, a pesar de que en el pasado el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) cubría este tipo de cuidados a través de prestadores externos, ese servicio ya no está disponible. Actualmente, solo el Instituto de Seguridad Social de la Policía Nacional (Isspol) ofrece cuidados en casa para pacientes de alta complejidad.
En su mensaje, María Fernanda recordó la responsabilidad de la Policía Nacional en la desaparición de sus hermanos y la devastación que esto causó en la vida de su padre. «La Policía Nacional le arrebató la vida entera a mi padre, su tranquilidad y su salud física y anímica. Resulta un deber moral que la misma Policía le dé un final al menos digno en casa», escribió.
El apellido Restrepo se convirtió en un símbolo de lucha por la justicia en Ecuador desde 1988, cuando Pedro y su esposa Luz Elena Arismendi denunciaron la desaparición de sus hijos Santiago y Andrés. La búsqueda de la verdad y los cuerpos de sus hijos ha sido incansable desde entonces, pero pese a que el Estado ecuatoriano reconoció su responsabilidad en 1988, los cuerpos nunca fueron hallados.
Pedro Restrepo ha dedicado su vida a enfrentarse al Estado, a la justicia y a las autoridades policiales, exigiendo justicia para sus hijos. Ahora, su hija pide que, al menos, se le permita pasar sus últimos días en el hogar que construyó junto a su familia, rodeado del amor y el cuidado de sus seres queridos.

