La triste historia de Nelson Serrano

Numa P. Maldonado A.

El 7 de agosto pasado, Nelson Serrano, quiteño, de 86 años y el primer ecuatoriano condenado a muerte en EUA, murió de un infarto cardiaco en el hospital de Jacksonville (Florida). Ante este suceso, Óscar Vela, su abogado, resumió en escueta síntesis el infausto y largo drama que tuvo que soportar su atribulado cliente, quien inútilmente esperó 22 años la revisión de su caso; con las siguientes palabras: “Finalmente es libre, ahora nos queda luchar por su inocencia”. Y la periodista Janet Hinostroza, enterada del asunto y una de las pocas personas connacionales promotoras de su libertad, , declaró: “A Nelson le robaron la libertad y la paz”.

A continuación un breve relato de la historia de nuestro atribulado compatriota:

Nelson Serrano, en la década de los 90, radicaba en Florida y en asocio con George Gonsalves y Felice Dosso, constituyó una fábrica de transportadores de ropa para lavanderías. Pero la sociedad se deterioró en junio de 1997 por un reclamo de Serrano frente a la aparente pérdida de un millón de dólares de la contabilidad del negocio: Serrano fue expulsado de la sociedad, abrió su propio negocio y demandó a sus exsocios. En torno a esta situación se produce un múltiple crimen que implica a Serrano, donde la fiscalía lo por acusa de los asesinatos de George Gonsalves, de 69 años; Frank Dosso, de 35; Diane Patisso, de 28 y George Patisso jr., de 26, todos cometidos el 3 de diciembre de 1997 en Bartow, Florida; asesinato cometido mediante un macabro plan, con una coartada a casi 800 kilómetros de distancia.

Frente a esta situación Serrano, quien poseía la doble nacionalidad, regresó a Ecuador en el 2000. Pero en agosto de 2002 fue detenido y deportado en menos de 24 horas a Estados Unidos para que respondiera a los cargos que se le imputaban. Durante todos los años que estuvo en prisión en EUA, la defensa de Serrano alegó infructuosamente su inocencia, haciendo énfasis de manera especial en que en el momento del execrable crimen, Serrano establa estaba en Atlanta, presentando evidencias. Además señaló que se cometieron errores, irregularidades e ilegalidades en el proceso y que fue secuestrado al ser sacado ilegalmente de Ecuador. Las exigencias del Gobierno de Ecuador a EUA en 2009 por la inmediata devolución del ecuatoriano Nelson Serrano a su país de origen y otras gestiones legales y diplomáticas, nunca fueron escuchadas. Y así, Nelson Serrano, junto a su atribulada familia y amigos, pasó un calvario de 22 años de permanentes aplazamientos de la fecha de ejecución de su condena y del maltrato físico y psicológico de sus carceleros. Una vida muy triste e injusta para cualquier ser humano, que siempre sostuvo su inocencia.

Las verdaderas causas de esta dolorosa injusticia, en un país que como pocos se precia de probidad en el aspecto judicial, es posible que nunca se aclaren, porque, como sostienen los más allegados al caso y su leal familia detrás de esta injusta acusación y condena, existe un poder económico ligado al crimen organizado difícil de vencer. Esta es la tragedia del mundo nuestro, hoy y siempre.

Pero no por eso, quienes hemos sentido el triste drama de Nelson Serrano, nos solidarizamos con su lucha y apoyamos el gesto de seguir reivindicando la inocencia y el honor de nuestro compatriota, señalado por su honrado defensor, aunque su admirable entereza física haya cesado.

29 de agosto de 2024