La pirotecnia, tradición que lleva más de un siglo en la familia Guillermo

Los castillos son los productos de fuegos artificiales más tradicionales que elaboran.

Cada año, del 01 al 08 de septiembre, los devotos azuayos llegan a la ciudad de Loja con el fin de celebrar las fiestas de la Virgen de El Cisne y traen consigo juegos pirotécnicos elaborados por ellos mismos.  

La artesana Ana Lucía Guillermo Morocho, quien reside en el sector de Miraflores de la ciudad de Cuenca, es prioste de los días 4 y 5 de septiembre. Ella elabora vacas locas, castillos, cohetes, globos, es decir, todo lo concerniente a fuegos artificiales.

“El trabajo en la pirotecnia viene de generación en generación. Todo comenzó con mi abuelo Juan José Guillermo hace más de un siglo, ya que él era muy devoto de la Virgen y al mismo tiempo era pirotécnico, por lo que en estas fechas, a pie o en caballo, traía este producto a la ciudad de Loja y avivaba las fiestas”, dijo en exclusiva a Diario Crónica.

En la actualidad, “nosotros hemos tomado la batuta para seguir con su legado, primero siendo priostes de los días 4 y 5 de septiembre y también en la elaboración de este tipo de productos para diferentes actividades festivas,” refirió.    

Elaboración

Según Ana Lucía, quien lidera Pirotecnia “Señor de los Milagros”, su nombre se debe en honor al santo protector de los pirotécnicos. Este trabajo es muy delicado, riesgoso, por ende, hay que tener cuidado en la manipulación de los químicos como la pólvora, principal ingrediente, tanto en el preparado y llenado de los cartuchos.

“Antes se laboraba solo con tres tipos de colores —el amarillo, azul y rojo—, luego se vino la luz verde, fucsia y blanca, entre otros, lo cual al quemarlos se muestra un espectáculo único”, afirmó.

Los castillos son los que más se venden, sobre todo en épocas de fiestas, sin embargo, elaborar uno de 5 pisos que es el más alto que realizan, debido al peso de trasladar. Les toma una semana fabricarlo si está lista la estructura, caso contrario, será entre dos y tres semanas; su costo va desde los USD 800.

Quema

La prioste acotó que en el momento de la quema también hay que tener cuidado, hay que prever los tiempos, por ejemplo, que no haya mucho viento y en base a ello elaborar el producto para no afectar a nadie.

“Creo que cada quema es especial y si todo sale bien, hay esa satisfacción de la gente, porque considero que la mejor paga del artista más allá de lo económico es ver los rostros felices de los expectadores y los aplausos”, puntualizó.

Añadió que todos los productos son especiales debido a su complejidad para elaborarlos, pero el castillo que más le ha marcado es uno que quemaron años atrás en la ciudad de Loja, tenía desde la base hasta la punta toda la imagen de la Virgen de El Cisne, solo de luces y una gran cantidad de detalles.(I).