La fea costumbre de copiar

POR RUY FERNANDO HIDALGO MONTAÑO

Desde que tengo uso de razón, en nuestro país ha sido habitual copiar, lo han hecho en moda, en un examen de colegio, incluso hubo una Ministra de Educación cuya tesis de grado se descubrió era una fiel réplica de otra presentada años atrás. Parece que copiar y copiar fuera un lema demasiado común entre nosotros, hemos copiado desde formas equivocadas de gobernar un Estado, hasta métodos académicos de otros países con resultados desastrosos para nuestro sistema educativo.

Pero si de copiar se trata, quienes llevan la batuta son los canales de televisión nacionales, que son campeones en esta fea costumbre de imitar, demostrando su falta de creatividad a la hora de proponer cosas novedosas y sobre todo genuinas ecuatorianas, la imitación no es algo de ahora, ha sido pan de cada día desde hace años. Yo recuerdo cuando era niño en la incipiente televisión de ese entonces, había una telenovela de origen argentino llamada “Papá Corazón” cuyo papel principal lo hacía una niña de ese tiempo me refiero a la ahora consolidada actriz y cantante Andrea del Boca, quien representaba a una niña encantadora que se llamaba en la novela Pinina que con sus travesuras  y ocurrencias divertía a toda la teleaudiencia de esa época, hasta ahí todo bien, lo malo vino después cuando alguien tuvo la idea de que se podía sacar una Pinina ecuatoriana, esa descabellada idea generó una gran cantidad de recursos económicos para sus autores, puesto que padres de toda condición social buscaban convertir a la fuerza a sus hijas en actrices, y solo engordaron el bolsillo de avivatos que luego se alzaron con el santo y la limosna ante el asombro de los incautos que confiaron en ellos, y sin haber descubierto ninguna Pinina.

Ese fue el primer intento fallido de crear una estrella sin tener la suficiente preparación para aquello, desde entonces se han venido sucediendo intento tras intento, han tratado de crear el Pedrito Fernández ecuatoriano, y una serie de malas imitaciones de todos los programas habidos y por haber como de una cantidad inmensa de cantantes en todos los géneros, y por último asoman con una generación, que emula el modo de hablar de los mejicanos y de los argentinos, la cereza del pastel ocurrió en la visita del club atlético Boca Junior a Independiente del Valle, cuando un grupo de hinchas alentaba al equipo argentino imitando el modo de gestualizar de los gauchos y hasta los gritos y cantos eran de allá. Aunque esto no debería sorprendernos, cuando la arenga más popular de nuestra selección de fútbol, también es una copia me refiero al “Sí Se Puede” que es de México ustedes dirán son cosas sin importancia, pero a partir de estas simples cosas se genera identidad en la gente y amor por lo suyo, inculquemos el respeto por nuestras raíces y desterremos la copia. (O)