Por: Sandra Beatriz Ludeña
La palabra “república” en Ecuador tiene tanto significado, con más énfasis cuando actualmente, cada 11 de septiembre por mandato de la Asamblea Nacional, se reconoce el Día de la República.
La historia apunta hacia hechos trascendentales en la vida de los ciudadanos ecuatorianos, pues es hora de recordar que, al separarse el Distrito Sur de la Gran Colombia, pasó a formar una nueva nación. A mediados del año 1830 el general Juan José Flores firmó el decreto que convocaba a una Asamblea Constituyente para el 10 de agosto de 1830.
Mas, el Congreso de diputados “Constituyente” se instaló el 14 de agosto de 1830 en la ciudad de Riobamba. Un grupo de personajes de alto fervor cívico interesados por el bien de la sociedad ecuatoriana, en calidad de diputados fueron los encargados de la redacción de la Primera Carta Magna, estos insignes hombres representantes de Cuenca, Chimborazo, Guayas, Loja, Manabí y Pichincha, después de oír la Misa en honor al Espíritu Santo, se instalaron con fines constituyentes, en una sede elegida para el efecto, dice la historia que lo hicieron en un Convento Menor del Santísimo Rosario de la Orden de los Dominicanos, (lo que hoy es el Colegio Maldonado).
Javier Simancas C., en su artículo “4 Diputados redactaron Constitución de 1830”, señala que la Comisión encargada de formar la nueva república estuvo integrada por el Presidente del Congreso, José Fernández Salvador y los diputados Vicente Ramón Roca, José Joaquín de Olmedo y Manuel Matheu, señalando además que dicho Congreso Constituyente estuvo integrado por 21 diputados: 7 por el departamento de Quito, 7 por el departamento del Guayas y 7 por Cuenca. Funcionando por 77 días, desde el 14 de agosto hasta el 29 de octubre de 1830.
El mismo autor expresa que los únicos con conocimiento constitucional eran: José Fernández Salvador, José Joaquín de Olmedo y Cayetano Ramírez y Pita, los demás eran cuotas de la Iglesia Católica y hombres prominentes por poder económico (hombres ricos), dedicados al comercio y altos Generales de las Fuerzas Armadas. Por tratarse de un evento tan trascendental para la vida de los ecuatorianos debo nombrar los primeros diputados por Loja fueron: José María Lequerica y Miguel Ignacio Valdivieso.
La historia encuentra como el gran beneficiario de la Constitución a Juan José Flores, el cual al referirse a este acontecimiento señala: “Se promovió en Quito una Asamblea de ciudadanos y se pidió mi consentimiento de un modo formal. Yo no debí ya rehusarlo, porque ni era conveniente ya retardar por más tiempo lo que al fin se haría con sangre, ni quería aparecer como un tirano de la Patria de mis hijos, de pueblos que me son tan queridos, y a quienes yo mismo había salvado dos veces con mi espada. Puedo lisonjear de haber ahorrado muchos males prestando mi aquiescencia”.
Sobre los beneficiarios de la República, me atrevo a desdecir lo afirmado por el colega de letras Simancas, pues, creo en el fondo de mi alma, que los mayores beneficiarios de la Constitución de la República somos los ecuatorianos libres que hoy podemos mirar la Historia y alegrarnos de haber caminado tanto como República soberana e independiente.(O)
