En el sector de Monte Sinaí, al noroeste de Guayaquil, bandas criminales secuestran camiones cisterna que distribuyen agua potable, obligando a los conductores a desviar sus rutas para vender el líquido a precios más altos en áreas remotas. Monte Sinaí, compuesto por 35 cooperativas con unas 40,000 familias, depende del agua distribuida por tanqueros, que normalmente la venden a USD 0.75 por tanque de 55 galones. Sin embargo, en zonas más alejadas, como las cooperativas Trinidad y Voluntad de Dios, el precio puede subir a un dólar o más, debido a la violencia y la extorsión.
Los conductores, atemorizados por la falta de respaldo policial, evitan hablar sobre los secuestros que sufren, mientras que los patrullajes en la zona no han logrado frenar estos incidentes. Según un capitán de la Policía del distrito Nueva Prosperina, los reportes de secuestros temporales de tanqueros ocurren a diario, y en ocasiones se registran hasta cinco incidentes por día. Aunque las autoridades intentan realizar operativos en los sectores conflictivos, los delincuentes usan vigías para alertar a los cabecillas sobre la llegada de la policía.
Debido a la falta de seguridad, algunos tanqueros se retiran antes de tiempo, aunque el suministro de agua se programa de 6 a.m. a 5 p.m., dejando a muchas familias sin acceso adecuado al agua.

