En Sozoranga: el encanto y pintoresco verde de El Ceibal cautiva a los turistas

Una experiencia única en la naturaleza se vive en El Ceibal.

La hermosura de los ceibales atrae la mirada de quienes desean cambiar el trajinar diario por la relajación y la pasión por la naturaleza que emana el bosque encantado ubicado a tan solo 20 minutos de Sozoranga. Periodistas invitados por la Cámara Provincial de Turismo de Loja (Captur-L) acudieron al pintoresco paisaje.

Para llegar, tomamos la vía que va de Cariamanga hacia Sozoranga; y en el ingreso a Utuana desviamos a mano izquierda. Hasta Tacamoros la vía es asfaltada. Luego, por un camino —lastrado— de aproximadamente 10 kilómetros en dirección al río Calvas, empezamos a observar los majestuosos árboles.

Napoleón López, sozoranguense, empresario e integrante de la Captur-L, en diálogo con Diario Crónica, define al lugar como paradisiaco, único, con ejemplares solo de ceibos, totalmente natural. El ceibo es una especie muy resiliente que pese a la sequía ha podido sobrevivir.

En diciembre, con las primeras lloviznas, los ceibos visten de las primeras hojas; entre enero y febrero florecen —manteniéndose el pintoresco verde hasta el mes de mayo—. Luego, en cambio, empiezan a caer las hojas, quedando solo en frutos; posterior permanecerán solo en baritas. Actualmente, (septiembre) el ceibal está en la etapa final de fructificación.

Turismo

Se recomienda llegar temprano, ya que el clima es más fresco. No disponen aún de todas las comodidades, aunque poco a poco complementarán para lograr una infraestructura turística y atender de lo mejor. Esperan que los operadores turísticos locales y nacionales acojan este espacio.

Con este atractivo le apuestan a un turismo regenerativo (un modelo en tendencia a escala mundial), en la que hay una conexión del visitante con El Ceibal —relación con la naturaleza, consigo mismo y con la comunidad—. (E)

Quienes deseen ir a El Ceibal, se recomienda comunicarse con la Captur-L para, a través de operadores turísticos, concertar la visita y que la estadía sea placentera.