Habitantes de barrios lojanos, “asfixiados” por las nubes de polvo  

Calles llenas de polvo y, en invierno, lodo.

Habitantes de algunos barrios del norte y occidente de la ciudad de Loja soportan, cada día, “nubes de polvo”; en este escenario, las complicaciones de salud en los niños y adultos mayores empiezan a incrementarse. Aspiran asfaltado, frezado o —por lo menos— regar agua.

Circunstancias  

Chinguilanchi, Virgempamba, Amable María, Borja, Carigán, Lolita Samaniego y vía antigua a Motupe, son algunos de los barrios donde las familias, especialmente quienes habitan cerca de la vía, deben permanecer con las puertas cerradas para evitar el ingreso de polvo.

Roger Vera, padre de familia de la Unidad Educativa Miguel Ángel Suárez, refirió que, todos los días, decenas de estudiantes, especialmente quienes suben caminando desde la av. Salvador Bustamante Celi hacia el plantel (ubicado a 1 kilómetro desde la vía, en Amable María), soportan el polvo, debido al sinnúmero de vehículos que circulan por el lugar.

“El problema acuciante por el que atraviesan los habitantes e igual los estudiantes, es el polvo que se levanta y que está causando problemas en la salud, particularmente de los niños y adultos mayores; cada vez, los alumnos llegan con infecciones respiratorias”, refirió.

Algo similar sucede en el barrio Carigán. “Hace poco realizaron el mantenimiento vial, pero no colocaron o pasaron el rodillo, lo cual hace que la tierra esté suelta y como está verano, al pasar los buses y automóviles, levantan el polvo”, dijo Josué González.

Mientras que, en Borja la situación es más compleja, allí existe dos unidades educativas que, aunque están distantes de la calle, obliga a los alumnos, en las mañanas y tardes, cuando se dirigen a sus casas, caminar por estos lugares polvorientos.

Instan a las autoridades a tomar cartas en el asunto e intervenir, de manera urgente, con el fin de evitar más molestias en los jóvenes y niños, quienes al momento de enfermarse deben permanecer en casa. (I)