A ti. –

Nunca pensé llegar a amarte tanto

con el alma y el corazón rendido,

con empeño, seguro, decidido,

con inmensa lealtad y amor cuan santo.

No creí que me hubiera apasionado

con la fuerza de todos mis anhelos,

de la mujer, causa de mis desveles

de la que continúo enamorado.

Yo seguiré luchando por mi suerte

yo te querré por fin hasta la muerte,

con infinito amor, con devoción.

Y escribiré por fin, lleno de euforia

de nuestro inmensurable amor la historia,

de recuerdos y de bella pasión.

Acf.