Entre necesidades y demandas

Diego Lara León

En los años 1920 del siglo pasado, el alcalde de una pequeña ciudad del sur de los Estados Unidos, prohibió que los habitantes construyan garajes en sus casas y dispuso que las calles tengan únicamente el ancho necesario para que circulen carretas haladas por caballos, porque consideraba que los carros impulsados por motores jamás llegarían a ese pueblo y que era un desperdicio tener calles muy anchas. Hoy aquel pequeño pueblo tiene 820.000 vehículos a motor y su calle principal tiene 12 carriles de circulación.

Blockbuster era la empresa de alquiler de películas más grande del mundo. Durante décadas el negocio fue en aumento, pues las familias de diferentes países del mundo alquilaban los cassettes de betamax o VHS para ver los estrenos o los clásicos frente al televisor en la sala de su casa. Un día de esos que siempre hay, un “soñador” le propuso al CEO de esa empresa, loca idea de evolucionar el negocio. La idea consistía en vender películas ya no en cassette, sino a través de internet, para mirarlas en la computadora o en televisores que tengan acceso a internet; y, ya no habría que ir a la tienda. Aquel CEO rechazó el negocio al considerarlo una locura. “Las personas jamás dejarán de alquilar películas en cassettes” (exclamó este caballero). Lo que pasó después ya es historia. NETFLIX se llamaba aquella nueva iniciativa, hoy Blockbuster tiene una pequeña tienda, cuando en su mejor momento tenía miles de tiendas alrededor del mundo y NETFLIX es lo que es.

NOKIA se peleaba con LG, Motorola y BlackBerry para desarrollar el teléfono más pequeño que exista. Todos ellos consideraban que el teléfono celular debería ser cómodo porque su única función era y debería seguir siendo comunicarse mediante la voz y enviar uno que otro mensaje. Alguien dijo que en el futuro los teléfonos servirían para muchas cosas y lo que menos se haría es hablar a través de ellos. ¿Se imaginan hoy mirando fotos o enviando mensajes desde un pequeñito teléfono? Con el pasar de los años aquella idea loca generó un imperio llamado Apple, con su producto estrella IPHONE y todos los otros teléfonos que mencioné ya no existen.

Podríamos seguir comentando una serie de ejemplos en el cual personas que tienen la capacidad de tomar decisiones que comprometen el futuro de las personas, fallan. Esto sucede porque no visualizan el futuro, esto sucede porque únicamente ven la demanda y no miran las necesidades.

Si quienes revolucionaron las comunicaciones a finales del siglo 19 hubiesen observado la demanda en vez de la necesidad, seguro hubieran cuestionado que, comunicarse a través de la carta o el telégrafo no podía ser la única manera de comunicarse. En conclusión, jamás hubiera evolucionado la comunicación.

Pero, ¿por qué evolucionó la comunicación? Porque alguien miró la necesidad de comunicarse y trabajó para crear otras formas de satisfacer aquella necesidad.

Luego de tener clara la diferencia entre demanda y necesidad, surge la siguiente pregunta. ¿Se crean nuevas necesidades?

Hay varios criterios al respecto, yo creo que no existen nuevas necesidades, son las mismas, lo que existe ahora es mayor presión para satisfacer las necesidades de forma inmediata, lo que existe ahora son nuevas formas de satisfacer esas necesidades.

Si usted pretende ser innovador y que su empresa crezca, no mire la demanda, mire la necesidad. Cuando piense en comunicación, no piense en Iphone, cuando piense en transporte no piense en el auto, cuando piense en salud, no piense en el hospital convencional.

No se puede hoy satisfacer una necesidad con un producto diseñado para una realidad de hace 20 o 30 años. Recordemos que lo único constante es el cambio. Si a usted le toca decidir entre evolucionar o quedarse, jamás se quede quieto. Mejor decida entre que alternativas de evolución tomará. La indecisión es la peor decisión.

Cuidado con creer que la evolución y la innovación son mágicas e inmediatas, toma muchos años consolidarlas.

En el mundo de los negocios, pensar en la demanda no es malo, no pensar en la necesidad es catastrófico.

@dflara