César Eduardo BRICEÑO TOLEDO
cbricenot@hotmail.com
La calamidad del milenario Egipto parece corta; ante la magnitud de lo que nos está sucediendo en el país, por la sequía, incendios forestales, cortes de luz, desempleo y violencia. Entonces, ¿cuál es la política sensata a seguir? El país debe tener mucha tranquilidad, pero con el compromiso insoslayable entre gobernados y gobernantes, para que haya una posición firme. El país no puede seguir con ribetes de populismo. El gobierno debe decirnos con transparencia sobre la realidad que asfixia al Ecuador.
En abril, se echó la culpa a una exministra sobre los apagones, luego se hablo de sabotaje. El ministro de energía saliente dudaba que habría apagones. Hemos vivido 20 años, más de propaganda que acometer los acuciantes problemas que se venian encima. Actualmente, el presidente y sus ministros se han dedicado a tiktokear, que es una red social basada en vídeos cortos que se repiten en bucle, parecida a la desaparecida red social Vine; porque aquí no pasa nada. Es un imperativo, reinstitucionalizar al país que está quebrado, porque no hay plata. Las instituciones públicas, consejos provinciales y municipales viven del Estado; que no asumen ninguna responsabilidad, a través de la autogestión. Hay una clamorosa desarticulación en el Ecuador; necesitamos que alguien nos guie con ideas y propuestas, reales antes que demagógicas.
El mandatario, debe saber que los medios de comunicación y los periodistas no están para atacarlo, sino para señalar las enmiendas necesarias que el pueblo demanda. Es importante informar sobre la veracidad de los hechos para conocimiento de los estamentos sociales y de los administradores de la cosa pública. Pero si siguen los apagones y señalan que no habrá cortes de luz, es un fracaso; con la incertidumbre para el pueblo. El gobierno actual tuvo tropiezos para designar a sus cercanos colaboradores y aún continúa teniéndolo; cuando incluso muchos de ellos, son rezagos de gobiernos anteriores, que boicotean su gestión. Es importante reconocer en las autoridades, la gestión por lo que hacen antes por lo que están haciendo, que a la postre resulta un cinismo sin parangón.
Necesitamos redefinir el futuro para las próximas generaciones. Es una exigencia retornar a la buena educación de hace 20 años; las universidades deben comprometerse con el trabajo y la investigación; sobre todo, constituirse en cenáculos de discusión social. Lamentablemente, el presidente tiene el conflicto de su reelección porque como tal, se vuelve difícil converger con las fuerzas políticas que tienen aspiraciones parecidas; por cuya razón, su labor es en solitario; sin perjuicio, que por lo menos se trabaje en acuerdos mínimos. Si bien es cierto que, que un movimiento político tiene un 22% de apoyo que trabaja por la impunidad, los 78% deben coincidir y elaborar una propuesta creíble de gobernabilidad; para los aspirantes al palacio de Carondelet.
Loja, 11 de octubre de 2024
