Valeria Sancán y Andrea Quito, parte del proyecto Innova impulsado por Hogar de Cristo, destacan como promesas de la ciencia y la tecnología desde uno de los sectores más conflictivos de Guayaquil. A pesar de crecer en un entorno marcado por la violencia, estas jóvenes han diseñado y programado sus propios prototipos para representar a Ecuador en las Olimpiadas Mundiales de Robótica, que se celebrarán en noviembre en Turquía.
Valeria, quien hace siete años soñaba con seguir los pasos de su hermano mayor, ahora no quiere ser chef, sino que sueña con una carrera en informática y robótica. «Esto demuestra que todos tenemos la capacidad de aprender y destacar», afirmó emocionada. Andrea, la integrante más joven del equipo, también ha cambiado su perspectiva, abandonando la idea de ser doctora para sumergirse en el mundo de la tecnología.
El programa Innova, que desde hace 10 años trabaja para reducir la brecha digital en este sector del norte de Guayaquil, busca empoderar a niñas en áreas STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas). Hoy, su participación ha alcanzado un 45% de niñas, que sueñan con carreras como ingeniería en mecatrónica o biomedicina.
Gandhy Sánchez, coordinador del programa, resalta la importancia de ofrecer a estas jóvenes las mismas oportunidades que sus compañeros varones, fomentando un futuro lleno de posibilidades.

