La COP16 inicia con un llamado urgente para proteger la biodiversidad antes de alcanzar un punto irreversible. Este lunes, la cumbre de Naciones Unidas sobre la naturaleza arrancó en Cali, Colombia, con la participación de delegados de 196 países y comunidades indígenas. Los líderes instaron a invertir recursos y establecer acuerdos concretos para detener la pérdida de biodiversidad, en un contexto donde el cumplimiento de metas previas, como la protección del 30% de suelos y mares para 2030, sigue rezagado.
El presidente colombiano, Gustavo Petro, criticó la falta de voluntad de los países poderosos para cumplir los acuerdos climáticos, mientras que António Guterres, secretario general de la ONU, pidió una mayor inversión en el Fondo Marco Mundial para la Biodiversidad. Según Greenpeace, solo el 8.4% de los océanos han sido designados como áreas protegidas, y organizaciones como WWF alertan que las poblaciones de fauna silvestre han disminuido un 73% en los últimos 50 años.
Con más de 23,000 personas acreditadas, esta es la cumbre más concurrida hasta la fecha, aunque se celebra bajo estrictas medidas de seguridad debido a amenazas de grupos armados en Colombia, el país con mayor biodiversidad del mundo. Durante el evento, también se abordarán temas clave como la distribución equitativa de los beneficios derivados de la información genética de plantas y animales, una demanda de los países con menor ingreso.

