Entre molinos de viento, mentiras políticas y un festival en camino: ¿por qué Loja sin luz?

@DavidMaldonadoPeralta

La provincia de Loja se enfrenta a una crisis energética en medio de una situación nacional que evidencia la alta dependencia de Ecuador hacia la generación hidroeléctrica, o es lo que nos hace creer el Centralismo. A pesar de contar con dos parques eólicos en operación y uno más en construcción, la provincia no ha logrado evitar los cortes eléctricos que han afectado a todo el país. Esta situación demuestra que, aunque se tenga viento a favor, sin un timón adecuado, el panorama energético se complica.

Loja, con los parques eólicos de Villonaco I y II generando un total de aproximadamente 71.3 megavatios (Ecuavisa) y Villonaco III en construcción, ha intentado reducir su dependencia de la energía hidroeléctrica. Sin embargo, estos parques no han logrado satisfacer completamente las necesidades energéticas de la provincia. Aunque la energía eólica tiene un potencial enorme, la capacidad actualmente aprovechada en Ecuador es mínima, y las variaciones naturales del viento hacen difícil mantener una generación constante.

El impacto de la crisis ha sido especialmente duro en las zonas rurales de Loja, donde los cortes eléctricos no solo interrumpen la vida cotidiana, sino que afectan actividades económicas clave, como la agricultura. Los sistemas de riego se han visto comprometidos, agravando aún más los efectos de la sequía. Además, el acceso limitado a la electricidad ha afectado la educación, especialmente en las zonas rurales, donde muchos estudiantes dependen de herramientas digitales.

A pesar de esta situación adversa, Loja se prepara para el Festival Internacional de Artes Vivas, que busca atraer a miles de visitantes y dinamizar la economía local. Este año, los organizadores se han enfrentado al desafío de planificar el festival en medio de la incertidumbre energética. Se han coordinado esfuerzos con la Institución Eléctrica para tratar de garantizar el suministro de electricidad durante los eventos programados, especialmente en los espacios públicos y teatros. La ironía de intentar “iluminar” culturalmente a Loja mientras se lucha por mantener la luz encendida no pasa desapercibida. Sin embargo, este esfuerzo es también una muestra de la resiliencia de la comunidad lojana y de su compromiso por mantener viva su identidad cultural.

El manejo de la crisis energética ha trascendido a un nivel político. Las acciones inmediatas, como la importación de generadores y la declaración del estado de emergencia, aunque necesarias, no son suficientes. Ecuador necesita una política energética ambiciosa y sostenible, que impulse la inversión en energías renovables, no solo en la eólica, sino también en la solar y otras fuentes alternativas. Además, es imprescindible mejorar la infraestructura existente y hacer más eficiente el uso de la energía. La verdadera solución pasa por una planificación energética integral y una visión a largo plazo que permita enfrentar futuras crisis sin depender exclusivamente de un clima favorable o de decisiones políticas de corto plazo.

El papel de los jóvenes en este contexto es crucial. Ellos heredarán las consecuencias de las decisiones que se tomen hoy. Por lo tanto, es importante involucrarlos en la promoción de energías renovables y en la búsqueda de soluciones innovadoras. Ya sea participando en proyectos comunitarios de energía, impulsando iniciativas de eficiencia energética o demandando un cambio en la política nacional, los jóvenes tenemos la oportunidad de ser agentes de cambio en un país que necesita urgentemente transformar su matriz energética.