Colada morada: la bebida que endulza el paladar de los ecuatorianos

Colada morada, manjar que resalta la gastronomía ecuatoriana.

En Ecuador, la colada morada y las figuras de pan se convierten en protagonistas del Día de los Difuntos, combinando sabor y tradición en un alimento que representa la unión familiar. Más que una delicia de temporada, esta bebida ancestral y su acompañamiento de pan evocan una costumbre que ha perdurado de generación en generación, especialmente durante los últimos días de octubre y primeros de noviembre.

Bebida

A decir de Jessica Aponte, quien anualmente participa en el Festival de Colada Morada en la urbe lojana, tanto la colada morada como las guaguas de pan, son tradiciones culinarias exclusivas de la cocina ecuatoriana. Ella sostiene que estas costumbres tienen sus raíces en las prácticas indígenas, que utilizaban ingredientes de la zona para honrar a sus antepasados. Con el tiempo, estas preparaciones evolucionaron al incorporar nuevos ingredientes, dando lugar a la bebida y el pan que conocemos hoy.

En cuanto a la elaboración de la colada morada, explica que, en su caso, la prepara a base de harina de maíz negro, mezclado con una variedad de frutas frescas como piña, fresa, mora y naranjilla, lo que le confiere un sabor frutal único y, para realzar su perfil de sabor, añade especias aromáticas como canela, clavo de olor, mortiño y el ishpingo, una flor autóctona que le otorga un toque especial y distintivo.

Comenta que la preparación de esta bebida es un proceso que requiere varias horas, ya que lo cocina a fuego lento, permitiendo que cada ingrediente libere sus sabores y se integre perfectamente, resultando en una colada de color púrpura y un aroma inconfundible que cautiva a los lojanos, especialmente durante la celebración del Día de los Difuntos.

Para acompañar la colada morada, Jessica también ofrece las guaguas de pan, que son figuras en forma de muñecos. Para atraer la atención de los más pequeños, algunas guaguas están decoradas con coloridos glaseados de azúcar y rellenas de guayaba, chocolate o dulce de leche. Otras, en cambio, son más simples, manteniendo un estilo más tradicional y sin adornos, lo que resalta su autenticidad y sabor.

Festival

Paula, una de las comerciantes del festival, invita a todos los que deseen degustar esta tradicional bebida de temporada a visitar la plaza de San Sebastián, Los Molinos y El Valle, donde se lleva a cabo esta tradición hasta el 03 de noviembre. Desde las 07h00, las adjudicatarias ofrecen esta bebida en diversas preparaciones. Los precios son accesibles, y los asistentes pueden disfrutar de la bebida caliente, ideal para consumirla en este clima. (I)