
Los cortes de energía, que actualmente superan las 14 horas en el Ecuador, provocaron que Catamayo, provincia de Loja, sea declarado en emergencia sanitaria —por la falta de agua potable—; los apagones complican el normal funcionamiento de la planta de distribución.
Circunstancias
La alcaldesa Janet Guerrero Luzuriaga, presidenta del Comité de Operaciones de Emergencia (COE) Cantonal, refirió que los cortes de energía —constantes y prolongados— ocasionan que no haya agua potable, debido a que, en el cantón, más del 90% del líquido se extrae de pozos subterráneos, a través de bombeo, por lo que obligatoriamente se debe tener energía eléctrica.
“Estábamos tratando de proveer el servicio cuando los horarios de los cortes de luz eran más cortos, pero al ser de 14 horas complica toda la programación, afectando a la ciudadanía y, particularmente, a las unidades educativas”, dijo.
“Dependemos de la energía eléctrica para dotar del servicio”, reiteró; por ello, han declarado en emergencia sanitaria al cantón Catamayo, cumpliendo con todas las normativas el COE Cantonal, Provincial y Nacional.
Esta acción permitirá efectuar procesos de compra de equipos a través del Servicio Nacional de Contratación Pública (Sercop) para tener una alternativa ante nuevos apagones en los meses posteriores; mientras tanto, solicitan la colaboración de cantones vecinos, con tanqueros, para distribuir el agua a los barrios que más necesitan.
Servicio
Roberto Jaramillo, director de Agua Potable y Alcantarillado del GAD Catamayo, acotó que el sistema de agua potable opera las 24 horas en las diferentes estaciones: La Sota, Pozo Subterráneo N° 3, Buenos-Trapichillo. También de las captaciones por gravedad: Villonaco y la Viña.
“Cuando los cortes de energía eran de 4 horas ya tuvimos una reducción en la dotación del servicio de un 20%; luego, al pasar a 8 horas, llegó al 40%, y empezaron las complicaciones en las partes altas y por ende con los racionamientos —un día en un sector y al siguiente en el otro—, también enviamos tanqueros”, refirió.
La situación se complicó cuando los apagones pasaron a ser más de 14 horas, pues la reducción superó el 60%; ocasionando que el líquido vital no llegue a tiempo a la planta y que las reservas sean consumidas inmediatamente.
Recordó que, actualmente, están distribuidos en Catamayo alrededor de 8.300 medidores que, si se multiplican para 4 personas que hacen uso del mismo, estarían datando del servicio a más de 33.200 habitantes, quienes se ven perjudicados. (I)
