Cómo mejorar cultivos con un producto del mar para garantizar la seguridad alimentaria mundial

Freddy Rommel Coronel Alvarez

El Diario la Republica del Perú destaca que la Solución para la producción agrícola saludable para la Seguridad Alimentaria está en las costas de Sudamérica. Afirma este importante medio de comunicación escrito y digital que Investigadores de la Universidad Científica del Sur han desarrollado un biofertilizante a base de macro algas que crecen en el litoral peruano. Este rotativo destaca que el producto se orienta a mejorar la producción agrícola y reducir el uso de agroquímicos.

Lo destacable de esta noticia que nuestro grupo familiar, Coronel Flores, a partir de marzo iniciamos la producción de cebolla y sandia con este producto marino para estos cultivos y logramos resultados en un modelo de gestión productiva saludable donde en media hectárea cosechamos 802 sacos de cebolla limpia de químicos, con un cultivo que lo hice recordando lo que con mis padres desde niño, con ellos aprendí que una parte del aire que respiramos está disponible gracias a los árboles que existen por obra de la naturaleza. Pero la agricultura química ignora que otras plantas también intervienen en este proceso, incluso en mayor medida: estas son las algas que están en los océanos, donde el oxígeno proviene de estos grandes mares del Planeta Tierra, y cuando nos vamos a las playas estas se enredan entre los pies son las macro algas que a veces molesta al turista que no sabe su valor en la agricultura inteligente.

Algas que además de ser esenciales para la vida en el mar, poseen grandes propiedades que fueron aprovechada por nosotros en nuestro primer ensayo para una agricultura inteligente y ahora nos enteramos que son aprovechadas por científicos peruanos para mejorar cultivos en ese país del sur.

Conocemos que en el mercado peruano son seis las algas más conocidas según La República, textualmente explica el biólogo Paul Baltazar, investigador de la Universidad Científica del Sur, es la que está difundiendo hoy la técnica del uso de este producto marino para una agricultura saludable y sostenible. En los últimos años, conocemos que las algas del mundo han ganado popularidad en una amplia variedad de productos. Las usan como suplementos nutricionales, estabilizantes de gelatinas o helados, o en cosmética.

La diversidad y abundancia de este recurso en el mar ha llevado a varios pescadores del litoral a dedicarse a su extracción y venta. “La mayoría son productores primarios. Son pocas las empresas que realizan procesamiento secundario”, nos dice Paul Baltazar. En la industria mundial se reportan ingresos que superan los 1.500 millones de dólares al año, por macro algas. Mientras tanto, la mayoría de algas peruanas son puestas a secar bajo el sol, empaquetadas y vendidas para luego regresar al país convertidas en productos que valen el triple.

Juan Carlos Francia y Paul Baltazar, en el sur del Perú, se han dedicado al estudio de las macro algas durante años. “Por nuestra parte teníamos que ver si estas algas peruanas podían tener un valor en la agricultura local y nos lanzamos a este desafío que hoy nuestros amigos que conocen el emprendimiento nos piden las algas para mejorar sus cultivos, adicionalmente para incluir estas en liquido construimos un moderno Sistema de Riego Tecnificado por Goteo con un método de inyección automático aplicado al Riego por Goteo, este diseño innovador lo estamos aconsejando a nuestros amigos del Ecuador y norte del Perú que apuestan a una producción saludable con estos productos del mar con una tecnología zapotillana”.

La idea de crear nutrientes agrícolas a base de algas según los técnicos peruanos surgió a partir del conflicto entre Rusia y Ucrania y la consecuente caída de sus exportaciones de fertilizantes en todo el orbe. “Nosotros por otra parte a raíz de la pandemia pensamos en la producción saludable y nos lanzamos a este gran reto local como estos investigadores peruanos conociendo que las macro algas abundan en las costas ecuatoriano-peruanas, desde Esmeraldas hasta el Oro y desde Tumbes hasta Tacna, en todas sus variedades rojas, pardas o verdes. Pero, como todo recurso natural es necesario implementar proyectos sostenibles para el cultivo de algas no solo en el mar sino en sitios pequeños como reservorios donde insertando tilapia estamos generando nutrientes para fortalecer la agricultura limpia en el Ecuador, hasta pronto amigos, los saludamos cordialmente desde Zapotillo donde impulsamos esta innovación tecnológica para una agricultura inteligente.