Digitalización en los medios: cómo la tecnología transforma el consumo de información

La digitalización de los medios ha transformado radicalmente la manera en que los usuarios consumen información, lo que ha llevado a los medios de noticias y entretenimiento a adaptarse a un entorno cada vez más dinámico. Este proceso va desde la migración de contenidos a plataformas en línea hasta el uso de redes sociales, lo que no solo permite una mayor inmediatez en la difusión de noticias, sino que también facilita una interacción directa con la audiencia. La convergencia de los medios digitales ha generado un acceso sin precedentes a la información, otorgando a los usuarios la libertad de elegir qué, cómo y cuándo consumir contenidos. De este modo, se redefine el papel de los medios tradicionales, ampliando sus posibilidades de alcance y adaptación a las nuevas exigencias del público.

Evolución

En diálogo con Diario Crónica, Mayra González, docente del Departamento de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL), explica que la historia de los primeros medios que emergieron en la web se remonta a 1994-1995, en países como Estados Unidos y, en Europa, específicamente España. Ecuador también formó parte de este proceso, adaptándose a las nuevas tendencias de digitalización.

Aunque la historia de la digitalización lleva aproximadamente 30 años, ha sido un proceso más corto en comparación con otros medios tradicionales como la prensa, radio y la televisión. Sin embargo, su evolución ha sido notablemente rápida debido a la convergencia con la tecnología, lo que ha dado lugar a la creación de los cibermedios, los cuales poseen características totalmente distintas y rutinas periodísticas que se diferencian a las de los medios tradicionales.

En el entorno digital, señala la docente, el periodista dispone de herramientas y recursos que quizás no existían en medios tradicionales mientras que ahora pueden integrar textos interactivos, infografías, videos y otros elementos visuales para contar historias de una manera más completa y atractiva debido a que la web ha expandido los formatos y ha facilitado llegar a una audiencia diversa con contenidos adaptados a sus preferencias.

Según Mayra, la pandemia de COVID-19 también fue un factor decisivo para que los medios migraran a los entornos digitales ya que, con la emergencia sanitaria, muchos medios tradicionales, tuvieron que replantear su estrategia de contenidos y su forma de conectar con la audiencia. Este cambio se tradujo en una transformación de los formatos periodísticos; por ejemplo, la prensa pasó de un formato más tradicional, conocido como «sábana», a uno más adaptado al entorno digital. Además, los periodistas, han cambiado su manera de trabajar, incorporando nuevas narrativas y elementos de storytelling para contar historias que resuenen en los usuarios que son cada vez más interactivos, la cual es una de las características principales de la Web 2.0. En este contexto, el lector ya no es un receptor pasivo, sino que participa activamente y puede responder e interactuar con el contenido en tiempo real y si lo cree necesario.

Sin embargo, la docente advierte sobre algunos riesgos de esta transformación digital, siendo uno de los principales las fake news, que proliferaron especialmente durante la pandemia, en medio de la sobreabundancia de información. Ante esta situación, destaca la importancia de educar a la ciudadanía para que aprenda a identificar la procedencia de la información y, busque fuentes confiables y serias. Aunque no siempre es sencillo, recomienda que las personas revisen contenidos en medios serios y eviten confiar en información proveniente de plataformas de mensajería como WhatsApp, donde suelen circular noticias falsas. Además, sugiere estar atentos a los sitios que no cuentan con un perfil o usuario definidos, ya que muchas veces han sido creados con la intención de difundir contenidos que carecen de veracidad.

En la actualidad, resalta la posibilidad de verificar la información en diversas fuentes, lo que se convierte en una herramienta esencial para combatir la desinformación y fomentar un consumo responsable de contenidos. (I)