Un vuelo de Avianca que cubría la ruta Bogotá-Madrid enfrentó una emergencia por despresurización en medio del Atlántico y tuvo que aterrizar en las islas Azores, Portugal. A bordo del Boeing 787, 250 pasajeros vivieron momentos de tensión cuando, a unos 2,000 kilómetros del aeropuerto de Barajas, la tripulación declaró una emergencia general 7700, desviándose a Ponta Delgada, donde aterrizaron sin inconvenientes.
En su comunicado, Avianca confirmó que el vuelo AV46, matrícula N785, experimentó una pérdida de presión en cabina. La tripulación siguió los protocolos de emergencia, desplegando las mascarillas de oxígeno para que los pasajeros pudieran respirar con normalidad mientras se realizaban las maniobras de desvío. Al llegar, los pasajeros recibieron asistencia, alojamiento y reubicación en un vuelo que partió el 1 de noviembre hacia Madrid.
La aerolínea también informó que las autoridades de Aviación Civil han iniciado una investigación exhaustiva sobre las causas de la despresurización, y Avianca reitera que la seguridad de sus pasajeros es su prioridad.

