La lucha por el control de la comida desata otra masacre en la Penitenciaría del Litoral

El monopolio y la reventa extorsiva de alimentos son señalados como las causas principales de la sangrienta masacre ocurrida en la Penitenciaría del Litoral, al norte de Guayaquil, según relatos de familiares de los presos y confirmaciones policiales.

El pabellón 3, que alberga a miembros de al menos cuatro bandas criminales, incluyendo Mafia-18 y Los Duendes, fue el epicentro de los violentos enfrentamientos. La madrugada del 12 de noviembre de 2024, los internos, divididos por la disputa del control de alimentos, protagonizaron un motín que dejó un saldo preliminar de 15 muertos y 14 heridos, según el SNAI.

La falta de acceso equitativo a la comida agudizó las tensiones. «Los de las alas inferiores querían vender la comida a los de arriba, lo que desencadenó la violencia», explicó una representante del Comité de Familiares por una Vida Digna en las Cárceles. La convivencia forzada de distintos grupos delictivos, tras la decisión de eliminar pabellones exclusivos, ha generado roces constantes.

Desde la suspensión del servicio de alimentación en junio de 2024 debido a impagos, la crisis alimentaria en la prisión se ha agudizado, impactando en la salud de los internos. Familiares critican la calidad de los alimentos del economato y la nueva provisión.

Como medida inmediata, se suspendieron las visitas y la Fiscalía anunció cargos contra nueve reclusos presuntamente involucrados.