La ONU calificó el lanzamiento del misil balístico ruso como una «escalada preocupante», mientras que la OTAN aseguró que este acto no alterará su respaldo a Ucrania.
El portavoz de la ONU, Stéphane Dujarric, advirtió sobre el impacto del ataque, que alcanzó Dnipró el 21 de noviembre, y reiteró el llamado de António Guterres a un alto el fuego inmediato y al respeto del derecho internacional.
Por su parte, la OTAN, a través de su portavoz Farah Dakhlallah, reafirmó que el incidente no cambiará la dinámica del conflicto ni la firmeza de los aliados en apoyar militarmente a Ucrania frente a la invasión rusa.
Las tensiones internacionales crecen mientras la ONU insta a evitar más víctimas civiles y la OTAN refuerza su compromiso con Kiev.

