Av. Occidental, ¿la nueva “zona rosa” de la ciudad?

Incremento de licoreras genera problemas de inseguridad en la avenida Occidental.

La avenida Occidental de Paso ha registrado un notable incremento de locales comerciales en los últimos años, destacándose especialmente las licoreras, cuya proliferación ha generado preocupación entre los líderes barriales de sectores aledaños. Estos locales, que suelen operar hasta altas horas de la madrugada, son señalados como responsables de causar zozobra en la zona debido al ruido, conflictos y otros problemas asociados.

Situación

Según los vecinos, personas de distintos sectores acuden a estas licoreras, generando aglomeraciones. A esto se suma el uso de vehículos con música a alto volumen, especialmente los fines de semana, además de peleas y, en algunos casos, la presunta venta de sustancias ilícitas.

Barrios como San Vicente, San Rafael, San José, la urbanización Fernando Daquilema y la Ciudadela 8 de Diciembre, se encuentran entre los más afectados por esta problemática.

En diálogo con Diario Crónica, Ruth Patricia Guamán, presidenta del barrio San José Alto, indicó que en su sector hay dos terrenos sin urbanizar que suelen ser ocupados por personas que liban en la vía pública. Esto va acompañado de música a alto volumen, lo que obliga a los moradores a llamar frecuentemente a la policía. También señaló que, aunque algunos usan vehículos, quienes no tienen transporte también generan bulla, e incluso han reportado peleas, con mayor frecuencia durante los viernes y sábados.

La dirigente barrial también denunció que, aunque existe un horario establecido para el funcionamiento de las licoreras, este no se respeta, lo que incrementa problemas como la inseguridad, la delincuencia y la violencia en la zona.

Además, destacó que en San Vicente ha llegado a habitar gente de «dudosa procedencia», fenómeno similar al observado en la calle Francisco Cumbicus, donde frecuentemente observan personas a bordo de motos y vehículos sospechosos que aparentemente acuden al sector a comprar algunas sustancias prohibidas.

Luz Macas, presidenta de la Ciudadela 8 de Diciembre, coincidió en que esta problemática afecta gravemente a todos los moradores. Comentó que el pasado fin de semana se produjo un hecho violento que ocasionó la muerte de un vecino.

Así mismo, expresó que, debido a la proliferación de licoreras en los últimos dos años, el sector podría considerarse una «zona rosa», dado el tipo de negocios que ahora predominan, dejando atrás el perfil de tiendas y restaurantes que antes caracterizaban a la zona.

A la par, denunció la existencia de presuntos sitios clandestinos que alquilan habitaciones para que las personas consuman alcohol, drogas y realicen otras actividades ilícitas. Y, refirió que en su sector hay un mirador, donde personas llegan a realizar actos obscenos, sin importar el día de la semana ni la hora del día.

Tras el último hecho violento, la Intendencia de Policía clausuró un local de categoría 3 (licorería) que operaba sin el permiso de funcionamiento requerido.

Ante este panorama, los líderes barriales hacen un llamado urgente a las autoridades para que refuercen los operativos y la presencia policial en estos sectores, con el fin de garantizar la seguridad y tranquilidad de los habitantes. (I)