Por Ruy Fernando Hidalgo Montaño
Se dan cada largo periodo de tiempo, porque son muy raros y más ahora que el futbol se está volviendo cada vez más táctico, y se va perdiendo el juego llamativo y bonito, por eso nos apena a los que amamos al rey de los deportes cuando un guerrero inclaudicable, como Pedro Larrea, se va de las canchas. Dueño de un pundonor deportivo que se ponía de manifiesto en cada aparición suya en cancha, ya sea como parte del once abridor o saltando desde el banco para imponer presencia y respeto en mitad de cancha, no importando la camiseta que defendiera, lo hacía respetando los colores del equipo empapando la casaquilla con sudor y dignidad, ganándose el cariño de la hinchada y de los dirigentes de los clubes por los que pasó.
Pedro siempre se caracterizó por su compromiso deportivo y así lo plasmó en la cancha, en la que no daba pelota por perdida, jamás lo amilanó ningún rival, por muchos pergaminos que expusieran en sus vitrinas. Él quería ganarse su propio lugar en el espacio futbolístico nacional e internacional, seguramente ese fue su sueño cuando con 17 años saltó a la cancha del monumental para enfrentar al ídolo del Ecuador, allá en el 2004, defendiendo los colores de la Liga de Quito, dirigida en aquel momento por el uruguayo Jorge Fossati, quien le dio el empujón que necesitaba el lojano para debutar en primera hace veinte años.
Nuestra Loja también ha brillado junto a Pedro Larrea, en el contexto nacional e internacional, así los tres títulos nacionales, y tres títulos internacionales ganados por Pedro incluyendo la Copa Libertadores de 2008 y el sub campeonato del mundial de clubes de ese mismo año con Liga de Quito.
Pedro Larrea retorna a su tierra en 2012, luego de pasar por Macará de Ambato y Barcelona de Guayaquil, en 2010 y en 2011, respectivamente, para fichar por Liga de Loja, escuadra con la que hizo campañas muy recordadas llegando a torneos continentales, haciendo un destacado papel; con el plantel de la “garra del oso” estuvo a un paso de disputar la final del campeonato 2012 cuando al elenco local le bastaba un empate ante Independiente para pelear por el título nacional de aquel año, e inexplicablemente fueron derrotados.
En la Sudamericana, Pedro brilló notablemente marcando goles inolvidables, como el que le anotó a Rogelio Zeni famoso arquero de Sao Paulo en el estadio federativo de Loja, o el gol que hizo a River del pelado Díaz para asegurar la victoria frente al millonario.
Pedro, el gran capitán de Liga de Loja, también fue convocado a la Tri para la Copa América de Chile. Este sábado 14 de diciembre de 2024, el querido “Tato” cuelga los botines, entregando simbólicamente su legado de garra y buen futbol a su hijo Nicolás, que a sus 15 años ya milita en Libertad F. C., equipo al que su padre ayudó a mantenerse en la primera A del futbol ecuatoriano en los que se convirtieron en los últimos 17 partidos oficiales de Pedro Larrea en su carrera. Adiós capitán, nunca pierdas esa humildad y don de gente que siempre has tenido, gracias por poner en alto a nuestra amada tierra.
