Pirotecnia: un peligro oculto para la salud y el bienestar

Con la llegada de la temporada festiva, las familias se reúnen para celebrar con alegría y tradición. No obstante, el uso de juegos pirotécnicos —común en estas fechas—, puede tener consecuencias graves para la salud de niños y adultos, además de causar estrés y daño a los animales. Hacen un llamado a no usar estos artefactos.

Situación

Durante el último fin de semana en Loja, las detonaciones de pirotecnia fueron frecuentes, alterando la tranquilidad de muchas familias. Isabel González, madre de un niño de cuatro años, relató que las explosiones no permitieron que su hijo descansara: «Mi hijo se despertó llorando cada vez que explotaban los cohetes, y el susto le duró toda la noche. Es frustrante que algo tan innecesario afecte su tranquilidad».

Por su parte, Víctor Hidalgo, dueño de un pastor alemán, relató que su mascota entró en pánico, aunque logró calmarla al estar cerca. Sin embargo, mencionó que observó cómo otros perros escaparon de sus hogares, deambulando desorientados por las calles, debido a las detonaciones. «En los grupos de mascotas perdidas que hay en Facebook, vi publicaciones de varios animales que estaban extraviados la misma noche del sábado», comentó.

Además, especialistas advierten sobre los diversos riesgos físicos y psicológicos asociados al uso de la pirotecnia. En las personas, las explosiones pueden ocasionar quemaduras severas en manos, rostro y extremidades, así como daños irreversibles en la audición debido al ruido extremo generado por los artefactos. Estas detonaciones también son capaces de generar estrés postraumático, especialmente en niños, adultos mayores y personas con condiciones preexistentes como trastornos de ansiedad o autismo, quienes son más vulnerables al impacto del sonido y los destellos luminosos.

El riesgo aumenta significativamente cuando los explosivos son manipulados por niños —sin la debida supervisión y conocimiento—; estos artefactos pueden causar lesiones devastadoras como quemaduras profundas, pérdida de visión, amputaciones de dedos o extremidades e incluso heridas que comprometen órganos vitales.

En los animales, los efectos son igualmente alarmantes. El estruendo constante puede provocar ataques de pánico y una desorientación severa que lleva a las mascotas a huir de casa, exponiéndolas a accidentes o extravíos. Además, en casos extremos, el estrés agudo derivado de estos sonidos intensos puede ocasionar paros cardíacos o la muerte en animales sensibles.

Consciente de este panorama, el Cuerpo de Bomberos de Loja (CBL) impulsa la campaña “Dile no a la pirotecnia”, para sensibilizar a la ciudadanía sobre sus riesgos. Según Aníbal Rojas, subinspector de prevención del CBL, la meta es reducir incidentes y proteger a los más vulnerables: “Las festividades pueden disfrutarse sin poner vidas en peligro. La pirotecnia no es necesaria para celebrar”.

Durante las festividades decembrinas de Navidad y Fin de año, 126 efectivos estarán distribuidos en tres turnos de guardia, listos para atender emergencias, no obstante, insiste en que lo ideal es prevenir. “Se hace un llamado a optar por celebraciones responsables que no comprometan la salud ni el bienestar de quienes nos rodean”, enfatizó. (I)