Verso libre sin perder voz

Por: Sandra Beatriz Ludeña

Tomar las riendas de la poesía moderna o contemporánea, liberar la creatividad poética y dominar el verso libre son verdaderos retos cuando se trata de hacer de la escritura una actividad artística.

En realidad, escribir poesía siempre ha sido un arte; sin embargo, desde que conocemos la poesía moderna, la contemporánea y hasta la emergente, entendemos que hay claves para dar ritmo, estructura y encantamiento a los poemas de verso libre.

Mas, hay un mito que engaña a las generaciones modernas de poetas, llevándolos a pensar que escribir verso libre es más fácil, que solo se trata de dejar fluir las palabras, pero no es así, en realidad el verso libre también tiene un canto, que aunque no se apoye mayormente en las usuales figuras retóricas, utiliza sus claves para darle ese ritmo, ese misterio o encantamiento que hace que las palabras se peguen al lector, pues al tratarse de una expresión artística necesita de una parte técnica y requiere de una estructura y ritmo, en realidad ese es ahora otro de los retos modernos al construir poesía.

En mis investigaciones para crear versos he conocido maravillas en las tradiciones poéticas, sin embargo, esto mismo me ha permitido descubrir “la forma” congruente de hacer poesía moderna y he podido diseñar un eje que da la dirección adecuada al poema, para que en su aparente libertad no pierda la voz poética.

Como se puede entender, construir verso libre no es más fácil que la poesía tradicional, cuando la forma dependía más de su retórica, rima, métrica y técnica que encuadraba a los versos en versos bisílabos, tetrasílabos, pentasílabos, hexasílabos, heptasílabos, octosílabos; e incluso, se creaba versos: eneasílabos, decasílabos, endecasílabos, dodecasílabos, tridecasílabos, y los famosos versos Alejandrinos.

Pero, ahora al escribir hay cierta libertad en la forma, mas no en la técnica, la técnica quizá es más exigente, pues las palabras tienen sonoridad, por tanto, hay que tener precisión en su uso, los espacios contienen un canto dentro de su silencio, las pausas, las exclamaciones, los interfijos, los sufijos, infijos y otros recursos que aportan para alzar y bajar tonos, para dar vibración emocional al verso, y las figuras literarias que participan, que deben ser congruentes con el estilo del escritor y medidas sincrónicamente.

En fin, creo que en la actualidad escribir poesía es un verdadero reto, al contrario de la visión simplista de la libertad del verso, la poesía hoy es mucho más exigente, la escritura debe superarse a sí misma, dotándole al verso de alas para elevarlo al nivel de trascendencia, superando los límites formales y crear una dimensión donde el poema adquiere personalidad propia, más allá de esa corporalidad hecha de signos y símbolos. Estoy hablando de poesía con verdadera voz poética.