
La fruta —dátil— es obtenida de la palmera datilera, tiene una historia milenaria y su consumo ha estado siempre asociado a diversas culturas y tradiciones, por ser portador de energía y beneficios a la salud.
Consumo
Según el especialista en Medicina General, Javier Guarnizo Rojas, la fruta es difícil de conseguir —solo se halla en supermercados—, debido a que en nuestro país su cultivo es mínimo; al igual su venta. Contiene potasio, hierro, calcio, magnesio y vitaminas A, B y K, todos esenciales para el buen funcionamiento del organismo.
Los frutos contienen una sola semilla rodeada de una pulpa comestible y pegajosa, recubierta por una piel arrugada que brilla, dado a su alto contenido de azúcares naturales.
“Su sabor dulce y natural ha convertido a los dátiles en una popular alternativa al azúcar refinado. Se lo recomienda para endulzar preparaciones de manera más saludable, manteniendo el gusto por lo dulce”, afirmó.
Además, su versatilidad en la cocina permite su uso en una amplia variedad de recetas, desde postres hasta platos principales, aportando un toque dulce sin necesidad de añadir otros edulcorantes.
En la parte médica, al contener fibra, favorece la digestión saludable y promueve la salud del corazón y combate el estreñimiento, beneficiando la salud intestinal en general. También son una excelente fuente de energía, razón por la cual son muy valorados por los deportistas. Su alto contenido en sacarosa, fructosa y glucosa naturales proporcionan un impulso energético.
Cultivo
Según el Instituto Nacional de Investigaciones Agropecuarias (INIAP), la mayor parte de la producción de dátiles se da en zonas cálidas. Y, se recomienda plantar a escasos meses de iniciar el invierno, para obtener mejores resultados.
Al igual que otras plantas, la plaga ataca a sus frutos, por ello, una excelente opción —para proporcionarle resistencia— es el estiércol, utilizado como fertilizante. Asimismo, se puede usar un fertilizante de palmera que sea rico en potasio. (I)
