Este 31 de diciembre se confirmó, mediante pruebas de ADN, que los restos hallados en Taura pertenecen a Steven, Nehemías, Josué e Ismael, quienes desaparecieron el 8 de diciembre tras una retención militar.
«Exigimos justicia y nos solidarizamos con las familias de los menores asesinados. Instamos a las autoridades nacionales y judiciales a actuar con todo el peso de la ley», expresó el Legislativo en un comunicado oficial.
La desaparición forzada involucra a 16 militares, quienes ahora enfrentan prisión preventiva tras una audiencia de formulación de cargos. La investigación sigue, mientras Ecuador exige respuestas ante este crimen atroz.

