
La provincia de Loja —en sus 16 cantones— es bendecida por su diversidad climática, que la hace única para visitar en feriados, entre ellos, el asueto —de 5 días— por Año Nuevo. Actualmente, más de 60% de los turistas busca atractivos que conjuguen con la naturaleza, pero falta promoción de las entidades.
Alternativas
Después de la pandemia de la COVID-19, que encerró a miles de personas en sus hogares, hubo un cambio drástico en el sector turístico. Frans Obaco Carrión, presidente saliente de la Cámara Provincial de Turismo de Loja (Captur), en diálogo con Diario Crónica, señaló que ahora el visitante busca un poco más de tranquilidad y la encuentra en la naturaleza.
“Si ese sitio tiene lagunas o cascadas, es decir, al agua como elemento principal, se vuelve ideal para disfrutar, ya que después de un ‘encierro’ de 2 años, haber observado y estado en medio de lo que brinda las ciudades grandes como lo centros comerciales, mercados, restaurantes, se dio un giro para que veamos al campo no solo como un sector productivo sino turístico, pues la combinación de pasto, árboles y líquido vital, lo hacen propicio para vacacionar”, afirmó.
Loja cuenta con este tipo de destinos: sus 16 cantones son muy ricos en turismo de naturaleza. “Por ejemplo, se tiene el cantón de Saraguro que es diverso por su cultura, etnias y lugares turísticos como la cascada Virgen de Agua Santa, Baño del Inca, entre otros”, añadió.
En el caso del cantón Loja, cuenta con parroquias como El Cisne, con su cultura religiosa. Vilcabamba, Malacatos y San Pedro de Vilcabamba, en cambio, tienen un turismo compartido entre naturaleza y ciudad.
Asimismo, “las montañas bien cerradas, presentes en la provincia, hacen que los paisajes sean únicos en la región, con varias terrazas climáticas que llegan hasta los 3.600 metros sobre el nivel del mar, donde se ubica el Parque Nacional Podocarpus”, acotó.
Al mismo tiempo, se tiene cantones que bajan a la parte costera: Catamayo, Paltas y Calvas, donde convergen el calor y frío; “si vamos al cordón fronterizo está Espíndola con su Parque Nacional Yacuri y el conjunto de lagunas y cascadas”; Sozoranga, con el bosque El Ceibal; Macará con sus quebradas y ríos que están acondicionadas como piscinas naturales; y , Zapotillo con su bosque seco, que es espectacular con el florecimiento de los guayacanes, pero también —cuando pasa el acontecimiento— toda su extensión queda con una estela verde.

Del mismo modo está Puyango, con su bosque Petrificado; Quilanga con la represa Los Cristales; y en Celica, los Megalitos de Quilluzara, sin dejar a un lado Gonzanamá, con las tradicionales Pailas Rotas, que son algunos de los cantones donde el turismo rural está tomando fuerza.
Falta promoción
El aún presidente de la Captur refirió que a pesar de existir múltiples lugares para que el turista pueda visitar la provincia de Loja, falta incentivo por parte de las entidades competentes en este tipo de turismo.
“Loja se ha quedado atrás del resto de provincias, ellos han dado mayor realce y cada vez llegan más personas a visitar, a la par, faltan sitios especializados que estén fuera de la ciudad, como restaurantes, o si los hay, falta promoción”, refirió. (I)
Dato
Cada uno de los cantones lojanos poseen comida típica tradicional.
