
La rosca de Reyes es una tradición que, cada 06 de enero, reúne a familias ecuatorianas para celebrar la Epifanía, conmemorando la visita de los Reyes Magos al Niño Jesús. Este delicioso pan en forma de anillo no solo deleita el paladar, sino que también cuenta una historia que se remonta a siglos atrás.
Origen
El origen de la rosca de Reyes se remonta a la antigua Roma, donde durante las festividades en honor al dios Saturno se elaboraban panes redondos con higos, miel y dátiles, en los cuales se ocultaba un haba seca. Quien encontraba el haba era nombrado «rey por un día». Con la expansión del cristianismo, esta práctica fue adaptada para celebrar la Epifanía, simbolizando la llegada de los Reyes Magos al pesebre de Jesús. La tradición se consolidó en países europeos como Francia y España, y, posteriormente, llegó a América Latina durante la época colonial.
Uno de los elementos más característicos de la rosca de Reyes es la figura del Niño Jesús escondida en su interior. Este simboliza el momento en que María y José ocultaron al recién nacido para protegerlo del rey Herodes, quien había ordenado su búsqueda.
Encontrar la figura en la porción de rosca implica una responsabilidad: en muchos países, como Ecuador, la persona afortunada se compromete a organizar la celebración para el siguiente año.
Sobre la rosca
La forma circular u ovalada de la rosca representa el amor infinito de Dios, sin principio ni fin. Las frutas cristalizadas que la adornan simbolizan las joyas de las coronas de los Reyes Magos, mientras que el azúcar espolvoreado evoca la nieve, asociada con la pureza.
Para conocer más sobre la preparación de este tradicional pan, Diario Crónica conversó con la chef María Patiño Espinoza, quien comparte que la masa de la rosca se elabora con harina de trigo, levadura, leche, huevos y mantequilla, ingredientes que le otorgan su característica textura suave y esponjosa. «El secreto está en el tiempo de fermentación y en el amasado, que deben ser precisos para lograr una masa perfecta», señala.
Una vez formada la masa y dada su forma circular, le inserta la figura del Niño Jesús en su interior. Luego, se decora con frutas confitadas de colores vivos para aportar un contraste de sabores. Finalmente, la hornea por 25 o 30 minutos a una temperatura de 180 °C, hasta obtener un tono dorado y un aroma irresistible.
En Loja, la rosca de Reyes ha ganado popularidad en los últimos años, convirtiéndose en una dulce manera de cerrar las festividades navideñas y fortalecer los lazos familiares alrededor de la mesa.
Comercio
Al recorrer las calles de la urbe, en días previos, ya se podía encontrar panaderías exhibiendo la tradicional rosca de Reyes. Los precios de este dulce postre parten desde los USD 6 y aumentan según el tamaño y las porciones deseadas. Mientras algunas panaderías trabajan únicamente bajo pedido —para garantizar frescura y personalización—, otras tienen las roscas listas y expuestas, facilitando la compra espontánea de quienes buscan llevar esta tradición a sus hogares. (I)
Dato
A decir de la chef, la rosca de Reyes suele acompañarse con bebidas calientes que complementan su sabor dulce, entre las opciones más populares están el chocolate caliente, que resalta los sabores del pan y las frutas confitadas, y el café, en sus diversas preparaciones, ideal para quienes buscan un toque amargo que contraste con la rosca.
