El Instituto de Fomento al Talento Humano fue creado en 2015 por el expresidente Rafael Correa, en reemplazo del Instituto Ecuatoriano de Crédito Educativo y Becas (IECE).
El presidente Lenín Moreno eliminó el Instituto de Fomento al Talento Humano (IFTH). El 08 de mayo de 2020, a través del Decreto 1040 se oficializó la decisión.
Lamentablemente, el IECE desapareció por razones inexplicables, su capital, que se dice era de USD 353 millones, supuestamente ha sido entregado al Banco del Pacífico, dinero producto del pago de beneficiarios anteriores y del aporte de los obreros, trabajadores y servidores públicos y privados que contribuían con el 0,5% en las planillas que se pagaban al IESS, todos los meses, de acuerdo con la ley, es lógico pensar que siendo un Banco comercial el que concede los créditos educativos, en la actualidad, tenga que sujetarse a la rentabilidad bancaria y no a la rentabilidad social que ofrecía el IECE, con personal calificado, honesto y capacitado en lo financiero y académico para atender a los estudiantes de todo el país. Desde el 2018, el Banco del Pacífico, ya no concede préstamos educativos por lo que me pregunto: ¿en dónde está la plata?
La filosofía del IECE, inspirada en la trayectoria del médico colombiano Gabriel Betancourt Mejía, creado por el Dr. José María Velasco Ibarra y puesto en funcionamiento por el general Guillermo Rodríguez Lara, era otorgar créditos educativos a los estudiantes de escasos recursos económicos y de capacidad intelectual suficiente, privilegiando al talento humano, en la formación de profesionales que contribuyan al desarrollo social, económico y político para un Ecuador.
Tuve la suerte de ser beneficiario del Instituto Ecuatoriano de Crédito Educativo y Becas (IECE), cuando mi cantón, Macará (Loja), fue diezmado por la sequía y, de no haber sido por esa ayuda, no hubiera culminado mis estudios universitarios en Quito; luego tuve el honor de ser director ejecutivo de ese prestigioso Instituto, de 1984 a 1988.
Durante el tiempo que desempeñé las funciones de director ejecutivo del IECE, se otorgaron más de 200.000 préstamos educativos en los diferentes programas de crédito: manutención, vivienda, matrícula, aranceles, elementos de estudio, tesis, familiar, institucional y pasajes, tanto en el país como en el exterior, cifra que difiere en mucho con los créditos que mensualmente ha otorgado el Banco del Pacífico: así como también se concedieron más de ocho mil becas al exterior, donadas por gobiernos amigos y por organismos internacionales, lo cual hoy ya no existe.
El IECE era una institución financiera pública, que se dedicaba a invertir en el desarrollo del talento humano ecuatoriano, a través de la concesión del crédito educativo; otorgamiento y administración de becas, para elevar la calidad de vida de los ecuatorianos, según expresaba en su misión.
Con todas estas consideraciones, solicito al presidente Daniel, Noboa Azin, que restituya esa fuente de financiamiento a los estudiantes de nuestra patria, con la rehabilitación del Instituto Ecuatoriano de Crédito Educativo (IECE) o con creación del Banco del Estudiante, a fin de que se siga cumpliendo con la misión fundamental de formar recursos humanos de excelencia para bien de nuestra Patria, además que ordene, se investigue que se han hecho con los recursos económicos que heredó el Banco del Pacífico.
Seguro estoy que el señor presidente acogerá mi pedido para bien de nuestro Ecuador, que hoy más que nunca necesita el apoyo y sacrificio de todos los ecuatorianos.
Cordialmente.
Dr. Ing. Alfredo Suquilanda Valdivieso; MSc,
Correo: alfredosuquilanda@hotmail.com
Quito –Ecuador.
