David Santiago Maldonado Peralta
Soy David Santiago Maldonado Peralta, tengo 25 años de edad y soy protagonista de la realidad en la que está sumergida nuestra provincia y el actor para llevar la transformación de Loja, a sitiales mejores. Sin embargo, como joven y punto focal para ese gran paso, veo con admiración, desconfianza y vergüenza que los candidatos “jóvenes” se están enrolando en las migajas de la vieja política, donde la sindéresis de la moral queda alejada de las vidas, justamente de quienes dicen defender.
Esta patria, esta tierra mestiza y del chazo busca avanzar en democracia, consolidarse en polo de desarrollo y dejar atrás las décadas de abandono, retraso justificado por el gobernante de turno y la servil miseria en la cual hemos sido gobernados por la inoperancia de los actores que se han vendido al mejor postor a lo largo de su vida política. Estos factores internos y externos han conspirado y conspiran contra la Loja de la Pequeña Ciudadana y del árbol de flores más hermosas en este país de hermosas flores: el arupo, y que deben ser embate sin dejarnos amilanar o caer en un abúlico conformismo, pues no hemos sido hechos para la inercia, el anonimato o el rebaño, sino para el trabajo, la libertad y el heroísmo.
Cuanto necesitan nuestros pueblos de paz y de recursos económicos para crear una paz social, cimentada en la justicia. Y si es insensato lanzar unos pueblos contra otros, tampoco tiene sentido abusar de la fuerza política para consumar injusticias o validar depredaciones y depravaciones.
Si nuestros problemas son comunes, no hagamos de nuestras diferencias el abismo insalvable, que nos conduzcan a la liquidación y piensen, quien pretenda agredirnos, que por más fuerza política que se tenga, la victoria final la alcanza quien es capaz del sacrificio que se gesta en ideales de justicia social con libertad y esta es nuestra posición, esta es la posición lojana. Como diría Jaime Roldós, “…la patria no puede ser pretexto o tarima de vanidades…”, y eso digo hoy, Loja ya no puede ser tarima de vanidades de los seres inescrupulosos y despóticos que tienden a la juventud para envolver en sus artimañas clasistas que determinarán los siguientes 4 años, con sus candidatos jóvenes que pasan de tumbo en tumbo, al no saber ni siquiera las funciones vitales y básicas del legislador, al ofrecer obras físicas como vías o peor aún, recordar el trabajo que por obligación se les debió atender a los lojanos y lojanas, como si de un mérito propio digno de admirar, se tratara, cuando simple y llanamente se ha cumplido el principio básico de la política y la administración pública: servir a los demás, para lo cual fueron electos.
Tenemos candidatos para todo, desde los que dicen ser la solución y son parte de la lista de los peores gobiernos de la historia contemporánea nacional, pasando por los rezagos de la democracia local donde evocan las grandes chequeras que comprar conciencias más no los votos del electorado, del ético y moral electorado lojano, y finalizan en quienes están en el atardecer de la vida, y que han dado su muestra de trabajo en el tiempo que Dios así lo permitió.
Recordemos que el que gasta millones de dólares para llegar al poder, lo hará para recuperar cada centavo y hasta más. El despilfarro en campaña es el primer paso hacia la corrupción, PORQUE QUIEN COMPRA TU VOTO HOY, TE ROBARÁ MAÑANA. Les invito a evaluar las campañas millonarias de la “juventud honrada de la política” y ahí sabremos, por quien no votar.
Loja ya no está para inexperiencias, para ensayos o rumores políticos, y peor aún, para contemplar los serviles legisladores que engordan sus bolsillos, mientras el campesino come piedra y polvo, el estudiante sufre del modelo educativo precario, el comerciante cuenta las gotas que dejan sus ingresos, luego de vivir en medio de la delincuencia y de más impuestos que juraron defendernos de quienes nos hacen daño, o como al transportista asesinan, secuestran y amedrentan en la tierra que los vio nacer y ha caído en la zozobra y la incertidumbre. Loja es hora de decir BASTA.
“…Campesino, cuando tenga la tierra, le pondré la luna en el bolsillo, y saldré a pasear con los árboles y el silencio y los hombres y las mujeres conmigo…” Mercedes Sosa.
