Por: Tuqui
La crudeza del invierno y los fuertes aguaceros
ha puesto en mal andar a jornaleros y bomberos
y ahora se los ve por las tardes, con botas y varillas
limpiando sumideros, desagües y alcantarillas.
La poca planificación de las autoridades municipales
que por ahora están más preocupados de campañas electorales
han descuidado esta labor y no han asignado recursos
y solo se han dedicado a preparar sendos discursos.
Ahora están en apuros limpiando las quebradas
cuando esto, debieron hacerlo con mingas anticipadas
y no esperar las llamadas de emergencia
esto ya sucedió el año pasado; no les queda de experiencia.
El hidrocleaner no da abasto ante tanta emergencia
ya saldrán algunos, diciendo: «esto no es mi competencia»
mientras tanto, si esto sigue, habrá que aprender a nadar
porque la ciudad de Loja, de ley, se ha de inundar.
Desde la Argelia hasta el mercado mayorista
los bomberos tienen una larga lista
de llamadas y emergencias que atender
si no hacen bien su trabajo, les tocará volver.
Si el invierno no da tregua
no queda más que ensillar la yegua
para emprender el viaje al mirador
y desde allí invocar al creador
y a san Isidro Labrador,
“quita el agua y pon el sol.”
