Como en botica.

Hay muchísimos paisanos

en la lid electorera

que se buscan las maneras

de llegar y muy temprano.

Los espera la asamblea,

dicen ellos, muy sonrientes,

aunque toca, es evidente,

a bailar con la más fea.

La campaña es un relajo

con insultos, con mentiras,

todo el mundo jala y tira

con ahínco, desde abajo.

Pero claro, hay muchos clientes

que se pasan de grotescos

con epítetos burlescos

soslayados o de frente.

No hay respeto por las canas,

lanzan lodo, vil falacias,

la campaña de desgracia

nos arranca hasta las ganas.

Todos tienen el derecho

de querer ser elegidos

y a la postre ser ungidos

dijo ayer don Juan Morquecho.

Dignifiquen la campaña

(unos más, otritos menos)

y propongan algo bueno

apartándose de mañas.

No nos doren la pastilla

ni tampoco ofrezcan mucho,

como a algunos los escucho

ofrecer mil maravillas

Hay algunos candidatos

con vastísima experiencia,

con gran carga de decencia

sapiencia para rato.

Hay también oportunistas,

a decir, camiseteros,

poco más que bandoleros,

sinvergüenzas, arribistas.

Al final de los finales

con el voto los premiamos,

o también los sentenciamos

a la historia y sus anales.

No se inventen pendejadas

por querer quedar bonito,

cierren, cierren sus piquitos

que esta Loja es educada.