
El acto de posesión de las autoridades que ganen las cercanas elecciones generales será 24 de mayo de 2025, incluido el binomio presidencial, que enfrentarán un escenario complejo, donde la ciudadanía aspira soluciones urgentes en la inseguridad y cortes de energía.
Circunstancias
La población ecuatoriana acudirá a las urnas este domingo 09 de febrero de 2025 para elegir presidente, vicepresidente, asambleístas y parlamentarios andinos, quienes deberán trabajar en las diversas problemáticas que posee el país.
A decir del jurista penal Roberth Tillaguango, Ecuador vive un clima de violencia y de elevada inseguridad, según datos del Ministerio del Interior, enero del 2025 fue el mes más violento de la historia con más de 600 asesinatos; en este escenario, el nuevo mandatario debe tratar de solucionar o disminuir este inconveniente con más presencia policial y militar en las calles, quienes necesitan garantías para efectuar su trabajo, ya que la inseguridad repercute en otras áreas como la salud, educación y el comercio.
A la violencia se suma la severa crisis energética que azotó al país en 2024, con cortes de electricidad de más de 14 horas, algo que podría repetirse en abril de este año a causa del estiaje.
“Considero que estos dos problemas deben ser solucionadas de manera imperiosa, luego pasar a otros sectores como el empleo, apoyos financieros y ejecución de proyectos en beneficio de la ciudadanía”, afirmó.
En cambio, en economista Adrián Reyes destacó que otro de los puntos importantes es la crisis económica, que dejó en 2024 a un 25% de los ecuatorianos en la pobreza, según un informe de junio de 2024 del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), con un ingreso mensual familiar per cápita menor a USD 91,55.
“Es preocupante, porque cada día hay más personas sin empleo, lo cual crea un panorama óptimo para que grupos de delincuencia organizada los recluten, allí es donde debe actuar el nuevo gobernante, dando facilidades al emprendimientos o créditos en la agricultura, entre otros aspectos”, indicó.
Por otro lado, la educación es clave, para esto debe existir mayor interacción entre la academia y la industria ecuatoriana. Esto con el fin de que, aparte de talento humano (de pregrado y maestrías), exista una transferencia de conocimiento y desarrollo tecnológico, con la finalidad que los profesionales no busquen emigrar a otros países a laborar.
Desconfianza
Por su lado, la ciudadanía tiene los niveles más altos de desconfianza en las instituciones democráticas de toda la región. Sofía Calle, ciudadanía emprendedora, añadió que el presidente electo debe cambiar a las autoridades y colocar en los cargos a profesionales con los perfiles adecuados, ya que “en los actuales momentos, hay autoridades que no tienen ni idea de la función pública y tratan a las personas con maneras despectivas. En nuestras ciudad y provincia hay decenas con esta actitud”, enfatizó. (I)
Croninúmero
Las nuevas autoridades ejercerán funciones durante los próximos 4 años.
